PROPUESTA PARA UNA PRESTACIÓN SINDICAL.
Wenceslao Vargas Márquez, julio de 2004.
Con varios centenares de pretextos (y lo que es peor, ¡subterfugios!) los representantes del SNTE evitan rendir cuentas escritas y públicas del dinero colectivo que ellos administran. Es sencillo: Simplemente no hay manera de saber cuánto se recauda y cuánto y en qué se gasta ese dinero de todos a pesar de los altos discursos insistentes en favor de la rendición de cuentas y en favor de la transparencia.
Los miembros del SNTE seguimos siendo representados de segunda con representantes que en el discurso público son inequívocamente de primera. El tema financiero del SNTE es de interés internacional lo que prueba que la metódica falta de información es una clara realidad a pesar de los discursos. Una estimación del Wall Street Journal del 31 de julio último hace llegar la cifra de los ingresos del SNTE a los 9 millones de dólares mensuales.
Un cálculo mío –superior al del diario neoyorkino- consiste en multiplicar mi descuento mensual por el número de trabajadores agremiados al SNTE: Arroja un total de $110.44 por un millón y medio, es decir más de $165 millones mensuales que a $10.50 por dólar da en números redondos 15 millones de dólares mensuales de ingreso libres de gastos de cobranza o recaudación porque todo este dinero lo retiene la Secretaría de Hacienda a cada trabajador a través del concepto número 58 de deducciones y lo deposita puntualmente en alguna cuenta, en cierta cuenta, en quién sabe qué cuenta, sin que al SNTE le implique poner cobradores, ventanillas, etc. Entre 10 y 15 millones de dólares mensuales libres de polvo y paja ... y lupas. Todavía no se acaba la millonada de un mes –digamos noviembre- cuando ya llegó la carretada millonaria del mes siguiente -digamos diciembre-. Y así sin parar ... y sin informar.
Con base en las cifras astronómicas de este dinero ¡colectivo! propongo que para aliviar en algo la situación de nuestros jubilados se cree una prestación sindical consistente en que al compañero o compañera trabajadora que se jubile se le devuelvan sus cotizaciones al sindicato hechas a lo largo de 30 años de trabajo. La cifra que se le entregaría al trabajador sería el importe de su último descuento mensual –retenido mediante el concepto 58- multiplicado por el número de meses contenidos en 30 años, es decir multiplicada por 360. O, lo que es lo mismo, el concepto 58 de un cheque quincenal multiplicado por 720 que es el total de quincenas cotizadas. Digo en 30 años para no considerar -por ahora- a quienes se jubilan con más años de servicio, compañeros que podrían ser contemplados con posterioridad.
En mi caso (que no es el caso) si yo me jubilara hoy, recibiría de la tesorería del SNTE $110.44 por 360, es decir $ 39, 758. 40 mientras que un intendente o una secretaria recibiría entre 15 y 25 mil pesos en números redondos dependiendo de su nivel y la zona económica en la que trabaja.
Habría que considerar el número total de jubilados por año del que no tengo datos pero el gasto no debe ser gravoso tomando en cuenta las cifras precedentes multimillonarias en dólares que la dirigencia recibe mes con mes.Es posible que alguna de las 55 secciones sindicales del SNTE pudiese tomar la iniciativa de empezar la aplicación de esta propuesta para que, visto su funcionamiento, a corto plazo la tome la dirigencia nacional.
Hago este planteamiento porque estoy convencido de que el dinero es de todos los miembros del SNTE y de que se deben rendir cuentas ¡escritas! de este recurso económico colectivo que durante seis décadas (sesenta años: 1943-2003) ha sido propiedad de unos cuantos.
Por favor: No busco ser diputado o regidor.