EL SNTE NO AGUANTA MÁS.
Wenceslao VARGAS MÁRQUEZ
Publicado en el diario POLÍTICA de Xalapa, Ver., el viernes 28 de febrero de 2003.
El Estado laico mexicano corre riesgos y la cúpula nacional del SNTE contribuye, con su indefinición pública, a socavar los cimientos de la materia de trabajo del propio SNTE que es la educación pública nacional con su principal característica que es justamente el laicismo.
El plan de trabajo del SNTE lanzado en abril de 1989, continente de una doctrina de avanzada en el sindicalismo mexicano ha ido abandonándose poco a poco en el regazo de un pragmatismo político en el que la ideología se ha desdibujado y ya tiene un buen tiempo que se empieza a ver borrosa. En aras de intereses de coyuntura política y electoral, la doctrina -ya no del SNTE sino del normalismo mexicano, la doctrina liberal, sustento de la educación pública- empieza a descansar en el bote de la basura.
Leamos los siguientes párrafos que datan de febrero de 1979: La visita del Papa Juan Pablo II ha evidenciado plenamente el carácter reaccionario del clero político y su liga histórica con las clases económicamente poderosas. El clero ha reafirmado una vez más su entrega y servicios al gran capital, bendice la porpiedad privada y ruega clemencia para que los ricos se apiaden de los pobres desprendiéndose a título religiosos de las ganancias deshonestas, producto de la permanente violación a los derechos laborales.
I) El magisterio de México agrupado en el SNTE declara que la visita del Papa se ha instrumentado como una escalada reaccionaria del clero político contra el artículo Tercero constitucional; escalada que trata de vulnerar la estabilidad política del Estado mexicano.
II) Que se abusó y se sigue abusando hasta el exceso de los medios informativos para exacerbar la pasión religiosa del pueblo .....
VII) Que el SNTE está empeñado permanentemente en difundir el mensaje social reivindicativo a la niñez y juventud de México; en realizar tareas extraescolares de orientación con los padres de familia, sindicatos obreros y agrupaciones campesinas, hermanadas en la lucha por la libertad y la justicia social y en que la justicia social sea entendida no como limosna sino como distribución equitativa de la riqueza.
X) Que nos preocupa ... que por insuficiencia económica del Estado el sistema educativo confesional haya crecido tan alarmantemente en todos los niveles escolares, por lo cual es necesario insistir en una vieja demanda sindical convalidad por la realidad: que el Gobierno de México capte mayores recursos de la cúspide de la pirámide económica para hacer posible el generoso programa de EDUCACIÒN bajo la dirección y orientación ideológica del Estado.
EL SNTE, nacido de la entraña popular ... afirma su tesis acerca de que la educación en todos sus niveles es una facultad del Estado mexicano.
¿Este documento está firmado por la CNTE? No. ¿La firma el ala radical del PRD? No ¿La firman académicos nacidos en Rusia? No. ¿Lo firman los promotores de El Campo no Aguanta Más, machete en ristre? No. ¿Lo firma la masonería mexicana hoy en ruinas? No. Este documento es una inserción pagada aparecida en los principales diarios del país, está fechado en Patzácuaro, Mich., el 2 de febrero de 1979, y lo firma el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE y los 55 secretarios generales de las secciones de todos los estados.
La siguiente pregunta es: ¿Estos planteamientos del SNTE de 1979 están ya fuera de época y no merecen seguir siendo la guía de acción del sindicato?. La respuesta que me doy es que estos planteamientos deben seguir siendo nuestra plataforma de acción porque el desafío de la derecha clerical y política sigue perfectamente vigente y la cúpula del SNTE hoy no deja claro cual es la plataforma ideológica que lo sostiene.
Cuando se ponen a rezar u orar el presidente de la república, su esposa, el secretario del Trabajo, unos seudoespontáneos en cierta reunión, no se han escuchado voceros del SNTE tomando distancia y reprobando un acto que pone en serio riesgo la separación Iglesias-Estado. Se necesita ser un perfecto cretino para suponer que cuando el Presidente Fox reza en público se desea comunicar con su Dios. Realmente se quiere comunicar con los electores ya que cita a camarógrafos y reporteros para hacer de ese acto un acto político. Yo sugiero que cuando quiera rezar de buena fe se retire a la iglesia más alejada y entre en ella, solo, a un acto de comunión mística que es esencialmente un acto íntimo de la conciencia. Lo demás es burla y escarnio.
Cuando, 24 años después del desplegado del SNTE motivado por la primera visita del papa Juan Pablo II, el gobierno actual de Michoacán dice que no distribuirá la Guía de Padres en sus escuelas, actúa congruentemente porque no está obligado ese gobierno a hacer llegar a los padres y los alumnos una enciclopedia (la Guía de Padres) que la SEP no ha autorizado.
Un diario nacional (Excélsior, Frentes Políticos, p.8) explicó el 2 de febrero de este año lo siguiente al narrar el encuentro nacional del SNTE con los padres de familia agrupados en una de las más derechistas y retardatarias agrupaciones de padres: 'Damas con enormes crucifijos de fina pedrería, integrantes de la oficial UNPF, controlaron el encuentro con maestros'.
Nuestro SNTE, hoy de sacristía, se ha convertido también en patrocinador de peleas de box. Un diario (El Financiero) explicó hace unos días: Golpes gratuitos: La empresa Sky pagará 150,000 dólares por los derechos de transmisión de la función Peleando por Nuestro Méxicoa la empresa promotora; la fundación Vamos México se llevará la taquilla. Incluso la Secretaría de Finanzas del D.F. puede exentar del impuesto del 10 % a la taquilla, para que nadie pierda... sólo el boxeador.
EL SNTE no aguanta más. Catorce años después de la caída de Carlos Jonguitud Barrios del sillón de la dirigencia real es hora de sentarse a reflexionar para que el SNTE, otrora fortaleza doctrinaria del liberalismo nacional, deje en paz las sotanas y los guantes de box y retome el destino histórico que le corresponde que es el de ser hoz y yunque, martillo y mortero de nuestro proyecto liberal de nación.