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SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN Para los trabajadores de la educación el momento actual representa una invaluable oportunidad para llevar a cabo una renovación democrática de la vida institucional. La concurrencia de varios factores, estructurales y coyunturales, externos e internos, convierte a la concertación, el diálogo y la construcción de consensos en los instrumentos imprescindibles para enriquecer nuestra vida republicana, transitar hacia mejores formas de convivencia, preservar el patrimonio nacional y fundar las nuevas instituciones que necesitamos para enfrentar tanto los desafíos de un mundo globalizado como la creciente complejidad del entorno nacional. La consolidación de la democracia electoral es un componente indispensable, pero no suficiente para lograr nuestras aspiraciones. Para alcanzar el México que queremos es necesario generar los nuevos consensos que respondan, con espíritu de justicia e inclusión, a la diversidad política, social, cultural y económica de la nación. Para construir los consensos necesarios y avanzar hacia una nueva institucionalidad democrática la agenda es amplia: desarrollo económico armónico, sostenible, justo y sustentable; equilibrio y corresponsabilidad entre los Poderes; defensa de los derechos humanos; nuevas formas de participación ciudadana; rendición de cuentas; redistribución del poder público como sustento de un federalismo corresponsable y solidario; garantizar seguridad pública, contar con un eficaz sistema de justicia, preservar el Estado de Derecho, alentar una cultura de la legalidad y de la no violencia, combatir las raíces de la pobreza y promover la equidad de oportunidades. Es necesario en materia de política social, desarrollar acciones afirmativas y formativas que trascendiendo las concepciones asistencialistas promuevan el desarrollo de capacidades individuales y colectivas y favorezcan la integración efectiva de las mujeres, de los grupos vulnerables y de los grupos minoritarios. El mundo del trabajo no debe permanecer ajeno a la dinámica de cambio. Es necesario reivindicar una libertad, autonomía e independencia sindicales orientadas hacia el pleno ejercicio de los derechos laborales y la defensa de la libertad de organización de los trabajadores; alentar una concepción de la democracia laboral que entienda y reconozca la necesidad de elevar la productividad y que parta del respeto al acuerdo bilateral para hacer justicia en el reparto de la responsabilidad y los beneficios derivados de las mejoras productivas. Democracia en el mundo del trabajo para impulsar una política industrial audaz orientada a alentar la iniciativa emprendedora, mejorar la competitividad, crear empleos bien remunerados y proteger el medio ambiente. Herramienta insustituible para acompañar todos estos esfuerzos es la educación. De ahí que sea necesario refrendar presupuestal y políticamente la prioridad que sociedad y gobierno le otorgan. Como portadora de futuro, vehículo de equidad y justicia, la educación es una prioridad de interés y responsabilidad pública que exige mayores inversiones y más recursos así como de la voluntad concurrente, corresponsable y participativa de toda la sociedad. La educación es tarea de todos. La unidad democrática y plural de la nación requieren de un sustento educativo. Los valores y actitudes de una educación pública con sentido humanista y solidario, orientada al respeto a la diversidad y hacia el desarrollo armónico e integral del individuo, sustentada en los principios del laicismo, la gratuidad y la obligatoriedad, son la base indispensable para reafirmar nuestra identidad, ratificar nuestra unidad nacional y garantizar una convivencia armónica entre todos los mexicanos. Por México, los trabajadores de la educación nos proponemos contribuir y aportar. Refrendamos nuestros compromisos y convicciones educativas conscientes de que en la educación se cifran las más altas esperanzas del pueblo y de que la educación pública de calidad es uno de los más poderosos instrumentos para promover la equidad, luchar contra la pobreza, atemperar la inseguridad pública, el crimen y la delincuencia; combatir los fenómenos de segregación, exclusión y marginación y formar a los hombres y mujeres que exige el nuevo tiempo: seres humanos plenos, capaces de comprenderse a sí mismos, a los otros y al mundo. Educando, cumplimos nuestra misión. Ratificamos nuestra decisión de fortalecer y reafirmar la identidad multicultural y pluriétnica de México; nuestra vocación por transformar, con auténtica visión democrática, la diferencia en entendimiento y la diversidad, en respeto y comprensión entre individuos, grupos y naciones. Educamos para la tolerancia y la convivencia civilizada; promovemos el ejercicio de la ciudadanía plena, libre, participativa y consciente; fomentamos el diálogo, la tolerancia, la justicia, el respeto a los valores universales y a los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente y la preservación de los recursos naturales. Frente al individualismo a ultranza, el consumismo y los valores utilitaristas, reivindicamos los valores cívicos que unifican a la nación y reafirman su identidad. En esta hora, reivindicamos nuestro decir y nuestro hacer porque queremos un México unido, soberano en el mundo global; una nación incluyente y generosa, democrática y justa, con más y mejores oportunidades para todos... con ciudadanos dispuestos y preparados para afrontar desafíos comunes. Para avanzar a paso firme es necesario que todos asumamos el compromiso de participar en la conformación de los nuevos acuerdos, pactos y consensos. En la agenda sindical, nos pronunciamos por un sindicalismo estratégico de acción múltiple, autónomo y combativo; independiente, corresponsable y propositivo; un sindicalismo de servicios, capaz de responder a la multiplicidad de intereses y expectativas de sus agremiados y dispuesto a asumir compromisos y acciones de carácter e interés público; impulsor de cambios, transformador de prácticas y actitudes; renovado en sus formas de lucha, gestión, organización y representación y eficaz defensor solidario de los intereses de la sociedad civil. Tanto en el aula pública como en la trinchera sindical se genera el futuro de México. Los trabajadores de la educación no escatimaremos esfuerzos en la construcción de mejores horizontes para la nación. Los trabajadores de la educación estamos con México... El SNTE está por la educación de calidad al servicio del pueblo. |