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Con la confirmación de Tomás Vázquez Vigil en la secretaría general del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, hasta su sustitución por un Congreso Extraordinario se consuma la continuidad sindical a favor de la mayoritaria Corriente Institucional que gobierna el sindicato desde 1989. Sin embargo ha habido un juego de fuerzas con la ¿desaparecida? corriente política llamada Vanguardia Revolucionaria de Carlos Jonguitud Barrios, quienes (Vanguardia y Jonguitud) sueñan con retomar el control perdido hace 11 años. ESCALERA AL PASADO.- Vanguardistas Revolucionarios ha sobrevivido como piezas de museo en el Comité Ejecutivo Nacional añorando el sindicato monolítico que votaba a favor del PRI, añorando la primaria de 4 años, añorando el edificio sindical de 2 pisos y teléfonos de manivela, deseando el regreso al voto a mano alzada y fotografiado en sepia, el sindicato sin corrientes minoritarias de opinión, el sindicato sin representación proporcional, el sindicato sin Comité Electoral ajeno al Comité Ejecutivo. Odian las computadoras, odian internet. Aunque todavía no nace, odian al siglo XXI por posmotherno y porque el XXI es un cifra complicada para escribir en romanos (el XX es fácil: dos taches). Odian el año 2001 y los subsecuentes por complicados para escribirse: llevan cero intermedio. Añoran al sindicato prehistórico de cuando Venezuela 38 (luego 44) era la orilla de la ciudad de México. CUARTO PARA LAS DOCE ... DE AGOSTO.- El alfil del potosino Jonguitud ha resultado ser el potosino José Escobedo Coronado. El alfil veracruzano del alfil potosino (no me enreden) es un compañero profesor de Telesecundarias cuyo nombre y teléfono salió en la prensa local a mediados de agosto último. Escobedo tiene en este compañero maestro de Xalapa una cabeza de puente (hacia el pasado). Este escobedista xalapeño jura a quienes quieren oirlo (y también ¡uff!- a quienes no quieren oirlo) que la de Escobedo y la del líder moral priísta de la Sección 32, Juan Callejas, son propuestas distintas porque Coronado es leal con sus principios vanguardistas y Callejas se volvió elbista de última hora. Un detalle puede significarlo todo acerca de Escobedo: José Escobedo Coronado presidió el Congreso de elecciones de diciembre de 1996 donde, por órdenes del vanguardista Humberto Dávila Esquivel, había que entregarle a cualquier precio el Comité de la Sección 32 al líder moral priísta y vanguardista Juan Callejas, cosa que Pepe hizo puntualmente quedando el vanguardista Guadalupe Velázquez Casanova triunfador por 494 votos contra 379 del candidato institucional Fidel Ordaz Toledo. EL AMOR EN TIEMPOS DE MONTAR EN CÓLERA.- A José Escobedo Coronado le salió el amor (por la Secretaría General Nacional del sindicato) en tiempos de montar en cólera: El 4 de agosto porque se suponía que tres semanas después sería la renovación donde saldría del Comité Vázquez Vigil y Vázquez no salió. En este juego de fuerzas el papel de la Sección 32, mandada por Callejas, cae en una de las dos siguientes hipótesis: UNO.- El líder moral priísta del Equipo Político de la Sección 32, Callejas, forma parte del grupo Vanguardista del Comité Nacional de manera que tiene un pacto con Escobedo para efectivamente descalabrar juntos a Elba Esther Gordillo. DOS.- El líder moral priísta de la Sección 32, Callejas, ha repudiado a Vanguardia Revolucionaria y a Escobedo y entonces Escobedo y su seguidores veracruzanos son enemigos del elbista Juan Callejas y contribuirán a la caída del Equipo Político veracruzano a corto plazo. En esta segunda hipótesis cabría el reclamo de Escobedo a Callejas: "Si Humberto Dávila y yo te devolvimos en diciembre de 1996 la Sección 32 que te había quitado Elba Esther Gordillo en diciembre de 1990 ¿por qué no colaboras con nosotros?". UN TRIENIO DE ESTOS.- El potosino, vanguardista y jonguitudista Pepe Escobedo sospecha que pasan los trienios y no podrá ser Secretario General Nacional por lo que inventó su membrete particular, el Frente Nacional Magisterial Democrático Plural, parido el 4 de agosto de 2000, para ver si con su membrete de lucha logra sentarse en la grande un trienio de estos. Yo (como sicalíptico que soy) calculo que indudablemente se sentará. Indudablemente en la grande. |