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Excelentes literatos, excelsos teóricos del tema apuntan (y apuntan muy bien) que el (sub)género autobiográfico es una perfecta imposibilidad. Han afirmado doctos especialistas que nadie es capaz de escribir su autobiografía ... completa. Las razones que esos especialistas esgrimen las comprenderá rápidamente la indudable inteligencia del lector. A pesar de ello y para llevar la contra -a como se supone que la llevó en su actividad sindical- el Profr. Joel Vargas Cruz (Hidalgotitlán, 1936, Secretario General de la Sección 32 del SNTE a principios de los años setentas) escribe la suya en este año de 2001. La autobiografía se titula Fragmentos y está dividida en Prólogo y siete capítulos: Mi infancia, Mi matrimonio, Mi vida profesional, Mi vida política, Mis amigos, El SNTE Sección 32 y Reflexiones finales. TRIFASSIC PARK 3.- Escribe el Profr. Joel Vargas que ha habido lo que yo llamo tres fases históricas en el SNTE y en la Sección 32 coincidentes con sendos liderazgos morales que han sido el de Macario Velasco Díaz por Veracruz y el de Jesús Robles Martínez en México; el de Alfonso Arroyo Flores y Carlos Jonguitud Barrios además de los actuales de Elba Esther Gordillo Morales (p.162) y Juan Nicolás Callejas Arroyo. Fragmentos es un libro donde se mezclan citas de Novak, José Ingenieros, Conny Méndez, Séneca, Eurípides, Vargas Llosa y un largo y revuelto etcétera sin profundizar más allá de la estricta cita textual. A veces cursi ("Soy Aries, orgullosamente Aries"), sincero a destiempo en materia electoral ("Mi incorporación al PRI fue por necesidad"), desafortunado en muchos párrafos ("Íntimo mis huevos, solamente yo sé cómo son, y una o dos mujeres curiosas que se atrevieron a auscultarlos para saber de qué tamaño eran los piojos que ahí hacían ejercicios gimnásticos"). Y TU SECCIÓN TAMBIÉN.- Pueden leerse en el libro la opinión del autor acerca de los ascensos y desempeños de algunos de los líderes del SNTE ... y de mi Sección 32. Considera que Manuel "Sánchez Vite fue un buen cacique". En la página 164 se narra su versión acerca del ascenso de Alfonso Arroyo Flores a líder moral. Escribe que al concluir el trienio nacional de Edgar Robledo Santiago, este profesor, Secretario General saliente ofreció la Comisión de Becas a la delegación Veracruzana "y que podíamos proponer a cualquiera menos al Negro Macario [Velasco Díaz]". La condición de don Edgar fue tajante: Si no hay otro candidato se quedan sin nada. El Congreso Nacional se efectuaba en Oaxaca en diciembre de 1967. Nadie quiso la cartera aunque "al fin apareció alguien que tenía interés en esta chamba sindical, era el profesor Alfonso Arroyo Flores, compadre del Negro desde varios años atrás". El Secretario General de la Sección 32 era Manuel Villanueva Ferra. MISANTLA BAJO CERO.- El Profr. Vargas apunta lo que se ha comentado en muchas ocasiones en los pasillos del edificio sindical y en la prensa: una presunta muerte no natural de Alfonso Arroyo Flores. Por ejemplo -y entre otros- el columnista Trujillo y Perdomo apuntó en el diario NOTIVER de Veracruz, Ver., el domingo 4 de abril de 1999, que la muerte de Arroyo Flores se debió "presumiblemente a causa de un paro cardiorespiratorio ... y cuyo cadáver extrañamente se ennegreció casi de manera inmediata -apuntan algunas versiones como si hubiese sido envenenado-". En la página 165 de Fragmentos leemos: "Murió el maestro Arroyo en forma muy sospechosa. Algunos que vieron su cadáver me platicaron que tenía las uñas moradas, como si hubiera muerto de envenenamiento ... A tal grado fue sentida su muerte que en las distintas regiones de Veracruz, los maestros promovieron el nombre de Alfonso Arroyo para muchas escuelas de todos los niveles. Se me informa que hay más de cincuenta escuelas que llevan su nombre, sin nunca haber dado clases o promovido algo a favor de la educación en forma notable o de manera extraordinaria. Ni los maestros más conspicuos han sido honrados con tal magnitud". En la página 166 afirma el Profr. Joel: "Hubieron (sic) dos trienios de cierta dignidad, la (sic) del profesor Primo Rivera Torres y la (sic) del profesor Everardo Paíz Morales, los dos muy buenos maestros, más intelectuales que políticos, pero que no supieron ser visionarios y dejaron intacta la vieja maquinaria del callejismo que han dado en llamar "gran equipo político" permitiendo el resurgimiento del cacicazgo indeseado". La imposible autobiografía del Profesor Joel Vargas Cruz se encuentra ya en circulación. |