SNTE Y PRI: EL VOTO DEL MAGISTERIO.
por Wenceslao Vargas Márquez.
Publicado en MILENIO-Veracruz, el sábado 29 de octubre de 2005.

¿Cuántos miembros del SNTE votan por el PRI?

En el contexto del rencoroso pleito de cúpulas entre el PRI y el SNTE, un dirigente nacional del sindicato explicó a un semanario político el 11 de septiembre último, que la membresía del SNTE es de un millón 350,000 trabajadores de los cuales el 80% son priístas. Si a este millón de trabajadores de la educación priístas se le multiplica por cinco familiares, el SNTE representaría (explicaba el dirigente) un total de 5 millones de votos al PRI (o al PAN o al PRD) en las elecciones del 2006. Durante octubre del año en curso el presidente del CNAP del SNTE ha insistido en que nadie puede impedir las manifestaciones políticas a un millón de maestros priístas miembros del SNTE llegando a hablar –inclusive- de un amenazador 90% de priístas magisteriales.

Ya hablando en serio: ¿Qué tan cerca están estas cifras de la realidad?

Lo ordinario en el SNTE es la metódica y deliberada falta de información, a pesar de los discursos de transparencia y rendición de cuentas. A veces se tiene la impresión de que el propio CEN del SNTE no sabe el tamaño de sus membresía. Escribe una analista (Plaza Pública, M.A. Granados CH., 19-X-2005): “Aunque es medible el número de integrantes del SNTE, no es posible saber cuántos de ellos son miembros del PRI y menos aún quiénes seguirían a Gordillo y a Ochoa en su anunciada migración. Está por determinarse si atienden sus sugerencias o acatan sus órdenes por ellos mismos o por su pertenencia al PRI. Puede suponerse que un número relevante de profesores sea más priísta que gordillista”. Esbozaremos en las siguientes líneas una aproximación:

Hace casi 20 años, en mayo de 1987, en un documento titulado ¿Cuántos Somos?, editado por la Secretaría de Estadística y Planeación del CEN del SNTE, se afirmaba que la membresía del sindicato era de un millón 59 mil empleados. La veracruzana Sección 32 ese año tenía 51,395 miembros mientras hoy tiene casi 75 mil (un salto de 24 mil integrantes). De 1987 al año 2005 la membresía nacional del SNTE saltó un total de apenas 300 mil personas, cifra que se antoja escasa para 18 años de historia, pero dejemos el dato como un supuesto teórico válido.

Hagamos dos exámenes para conocer la validez de la afirmación acerca de los supuestos cinco millones de votos del SNTE que hoy se están cotizando al mejor postor:

I) Sólo votan la mitad de los electores mexicanos. El abstencionismo ha rondado el 60 y 70% pero dejemos el abstencionismo a la mitad. Del 50% que vota aproximadamente el 40% lo hace por el PRI lo que significa que son votantes priístas el 20% del padrón nacional. Ejemplo: Por Labastida votó el 37% de los electores  que llegaron a las urnas además de que fueron a las urnas el 64% de los 58 millones de empadronados. Significa que de 58 millones de electores, 13.5 millones lo hicieron por el PRI. Resumen: son priístas que realmente salen a las urnas a votar el 23% del padrón. Si trasladamos al SNTE los porcentajes de participación del mexicano promedio que vota por el PRI (un 20 o 23 % sobre un millón 350 mil) tendríamos que serían priístas un total de 260 mil miembros del SNTE. Si esos logran convencer solo a otro elector (no a cinco familiares, que es una afirmación aventurada) tendríamos un gran total de mas o menos 600 mil  votos salidos del magisterio priísta organizados desde el SNTE más un familiar. Lejos, muy lejos de los cinco millones. Si no perdemos de vista que el magisterio participa electoralmente en un nivel superior al mexicano promedio, dejaríamos al SNTE priísta en una cifra cercana a los 300 o 400 mil profesores y podríamos llevar esta cifra a los 700 u 800 mil votos al sumar a maestros más un familiar. Veamos el otro análisis:

II) Recordemos el total de votos que la fórmula Madrazo-Gordillo obtuvo en las elecciones internas de febrero de 2002 en la competencia por la dirigencia nacional del PRI y que fue de un millón 518 mil votos (48.44 por ciento) contra un millón 466 mil (46.78 por ciento) para Beatriz Paredes. Fueron un millón y medio de votos con la maquinaria madracista y del SNTE mancomunadas para lograr el triunfo con sólo con un raquítico 1.66% de diferencia. ¿Cuánto puso cada uno al triunfo de la fórmula? Una respuesta diría que cada uno puso la mitad. Hablaríamos de que la porción priísta del SNTE empujó 750 mil votos a favor de la fórmula, cifra que se adapta a la explicación I y que representa no sólo a maestros sino a maestros más un simpatizante. Es probable que la Sección 32, bajo este razonamiento, represente el depósito de unos 30 mil o 40 mil votos.

Ante la carencia de estadísticas confiables en el SNTE se pretende dar aquí una estimación que grosso modo oriente el cálculo político. En un ambiente competido como el que se avecina en 2006, un realista ancho de banda que va de 500 mil a 700 mil votos de maestros del SNTE (más un simpatizante) votando por el PRI pueden significar el triunfo o la derrota. Lo ha dicho un columnista: No se sabe si el SNTE con su secciones y su voto corporativo (negado pero vivo) representan medio millón o cinco millones de votos. En cambio sí se sabe una cosa:

Es muy mal momento para detenerse a investigar