¿Cuántos miembros del SNTE
votan por el PRI?
En el contexto del rencoroso
pleito de cúpulas entre el PRI y el SNTE, un dirigente nacional del sindicato
explicó a un semanario político el 11 de septiembre último, que la membresía
del SNTE es de un millón 350,000 trabajadores de los cuales el 80% son
priístas. Si a este millón de trabajadores de la educación priístas se le
multiplica por cinco familiares, el SNTE representaría (explicaba el dirigente)
un total de 5 millones de votos al PRI (o al PAN o al PRD) en las elecciones
del 2006. Durante octubre del año en curso el presidente del CNAP del SNTE ha
insistido en que nadie puede impedir las manifestaciones políticas a un millón
de maestros priístas miembros del SNTE llegando a hablar –inclusive- de un
amenazador 90% de priístas magisteriales.
Ya hablando en serio: ¿Qué
tan cerca están estas cifras de la realidad?
Lo ordinario en el SNTE es la metódica y
deliberada falta de información, a pesar de los discursos de transparencia y
rendición de cuentas. A veces se tiene la impresión de que el propio CEN del
SNTE no sabe el tamaño de sus membresía. Escribe una analista (Plaza Pública,
M.A. Granados CH., 19-X-2005): “Aunque es medible el número de integrantes del
SNTE, no es posible saber cuántos de ellos son miembros del PRI y menos aún
quiénes seguirían a Gordillo y a Ochoa en su anunciada migración. Está por
determinarse si atienden sus sugerencias o acatan sus órdenes por ellos mismos
o por su pertenencia al PRI. Puede suponerse que un número relevante de
profesores sea más priísta que gordillista”. Esbozaremos en las siguientes
líneas una aproximación:
Hace casi 20 años, en mayo de
1987, en un documento titulado ¿Cuántos Somos?, editado por la
Secretaría de Estadística y Planeación del CEN del SNTE, se afirmaba que la
membresía del sindicato era de un millón 59 mil empleados. La veracruzana
Sección 32 ese año tenía 51,395 miembros mientras hoy tiene casi 75 mil (un
salto de 24 mil integrantes). De 1987 al año 2005 la membresía nacional del
SNTE saltó un total de apenas 300 mil personas, cifra que se antoja escasa para
18 años de historia, pero dejemos el dato como un supuesto teórico válido.
Hagamos dos exámenes para
conocer la validez de la afirmación acerca de los supuestos cinco millones de
votos del SNTE que hoy se están cotizando al mejor postor:
I) Sólo votan la mitad de los
electores mexicanos. El abstencionismo ha rondado el 60 y 70% pero dejemos el
abstencionismo a la mitad. Del 50% que vota aproximadamente el 40% lo hace por
el PRI lo que significa que son votantes priístas el 20% del padrón nacional.
Ejemplo: Por Labastida votó el 37% de los electores que llegaron a las urnas además de que fueron a las urnas el 64%
de los 58 millones de empadronados. Significa que de 58 millones de electores,
13.5 millones lo hicieron por el PRI. Resumen: son priístas que realmente salen
a las urnas a votar el 23% del padrón. Si trasladamos al SNTE los porcentajes
de participación del mexicano promedio que vota por el PRI (un 20 o 23 % sobre
un millón 350 mil) tendríamos que serían priístas un total de 260 mil
miembros del SNTE. Si esos logran convencer solo a otro elector (no a
cinco familiares, que es una afirmación aventurada) tendríamos un gran total de
mas o menos 600 mil votos salidos
del magisterio priísta organizados desde el SNTE más un familiar. Lejos, muy
lejos de los cinco millones. Si no perdemos de vista que el magisterio
participa electoralmente en un nivel superior al mexicano promedio, dejaríamos
al SNTE priísta en una cifra cercana a los 300 o 400 mil profesores y podríamos
llevar esta cifra a los 700 u 800 mil votos al sumar a maestros más un
familiar. Veamos el otro análisis:
II) Recordemos el total de
votos que la fórmula Madrazo-Gordillo obtuvo en las elecciones internas de
febrero de 2002 en la competencia por la dirigencia nacional del PRI y que fue
de un millón 518 mil votos (48.44 por ciento) contra un millón
466 mil (46.78 por ciento) para Beatriz Paredes. Fueron un millón y medio
de votos con la maquinaria madracista y del SNTE mancomunadas para
lograr el triunfo con sólo con un raquítico 1.66% de diferencia. ¿Cuánto puso
cada uno al triunfo de la fórmula? Una respuesta diría que cada uno puso la
mitad. Hablaríamos de que la porción priísta del SNTE empujó 750 mil
votos a favor de la fórmula, cifra que se adapta a la explicación I y
que representa no sólo a maestros sino a maestros más un simpatizante. Es
probable que la Sección 32, bajo este razonamiento, represente el depósito de
unos 30 mil o 40 mil votos.
Ante la carencia de estadísticas confiables en el SNTE se pretende dar aquí una estimación que grosso modo oriente el cálculo político. En un ambiente competido como el que se avecina en 2006, un realista ancho de banda que va de 500 mil a 700 mil votos de maestros del SNTE (más un simpatizante) votando por el PRI pueden significar el triunfo o la derrota. Lo ha dicho un columnista: No se sabe si el SNTE con su secciones y su voto corporativo (negado pero vivo) representan medio millón o cinco millones de votos. En cambio sí se sabe una cosa:
Es muy mal momento para detenerse a investigar