SNTE:
SALIDA, VOZ Y LEALTAD
Wenceslao Vargas Márquez.
Publicado en MILENIO Veracruz el martes 7 de marzo de 2006.
La educación es fundamentalmente un fenómeno político.
El profesor que se dedica a sólo ver el proceso enseñanza-aprendizaje y que alega que lo único que le importa es la educación comete un error de fondo: toda la educación nacional en cualquier nivel está subordinada, definida, diseñada, a partir de políticas públicas que emanan de la política (como ciencia) y de la política electoral.
Gracias a este desdén y desde que en 1992 se
descentralizó la educación básica, el profesor promedio dejó de tener interés
en lo que hace o deja de hacer el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE y empezó a
priorizar su atención en el funcionamiento de los comités seccionales,
contraparte de los gobiernos estatales. Así el CEN del SNTE ha dejado de tener
encima una lupa que vigile su accionar. Entre otros muchísimos renglones está
la falta de una rendición de cuentas adecuada sobre todo en las finanzas que
son cuotas que salen del bolsillo de todos.
Un diario nacional en una nota de la
reportera Karina Avilés del 3 de febrero de 2006, hacía saber a sus lectores que la presidenta del SNTE
había afirmado el día 2: “No somos tontos para informar acerca del dinero que
recibimos”. A pesar de ello, el día 9 un vocero del magisterio michoacano
(Sección 18 del SNTE) informó una semana después, el día 9, que el colegiado nacional de
finanzas del SNTE había dado a conocer a algunos maestros que anualmente esa
organización recauda mil 130 millones de pesos por concepto de cuotas sindicales
de las 55 secciones que existen en el país y cuyo destino se desconoce.
Una columna en un diario nacional (Serpientes
y escaleras de Salvador García Soto) al hacer la reseña del libro El
Complot del
periodista Adrián Rueda, indica -el viernes 3 de marzo de 2006- que desde el SNTE se hizo un
depósito por nueve millones de pesos a favor del empresario Carlos Ahumada. No
estoy suponiendo que el pago sea ilegal. Estoy afirmando que el pago es
discrecional y sin información alguna para los que proporcionamos los nueve
millones con parte de nuestro salario.
El candidato presidencial del Partido Nueva
Alianza, Campa, haciendo malabarismos con lo obvio, lo reconoce según lo publica un diario nacional: <<En
entrevista realizada en el noticiario "Código Ciudadano'', en la ciudad de
Querétaro, el candidato del PANAL evitó, sin embargo, asegurar que el sindicato
de maestros es democrático. -¿El SNTE es democrático?, se le
preguntó. "Me parece que es un sindicato que ha comprendido que la
pluralidad es hoy el signo de la sociedad y que como los otros sindicatos,
tiene que trabajar mucho más en la democratización y que tiene que trabajar
mucho más en la transparencia. Esa es una parte de los esfuerzos que tenemos
que hacer en la próxima administración''.>>.
Un estudio de la inconformidades en las
organizaciones económicas -aplicable a las agrupaciones políticas como el SNTE
por falta de democracia y transparencia-, lo ha hecho el alemán Albert O.
Hirschmann, en su obra Salida, voz y lealtad, (FCE,1970). Para el
doctor Hirschmann, ante la inconformidad del consumidor frente a una empresa o
un producto, hay la salida (que es el abandono de la marca o de la
organización) o la voz (que es la crítica interna sin salirse) frente a la
lealtad a la marca o a la agrupación (el voto duro en los partidos políticos).
El autor de Exit, Voice and Loyalty
–sobre todo en el capítulo IV- ha escrito la aplicación de su teoría a la
educación pública pero puede también plantearse a vuelapluma la tricotomía de
Hirschamann al SNTE y dejar propuesta en esta líneas un marco teórico de
investigación en ciencias sociales válido para agrupaciones políticas o
sindicales:
1) La salida en el SNTE.- Ante la
inconformidad por el deterioro de la vida sindical interna (desinformación
financiera, elecciones inequitativas) no pocos grupos de profesores han
decidido por la salida. Se ha reseñado en este espacio (MILENIO Veracruz, lunes
7 de noviembre de 2005) una parte del largo catálogo de grupos de maestros que
han optado por la salida (exit): Trabajadores
del IPN (Sección 10, D.F.) han anunciado la decisión de crear el Sindicato de Trabajadores del Instituto Politécnico Nacional.
Miembros de la Sección 29 de Tabasco decidieron crear el Sindicato
Independiente de Trabajadores de la Educación de Tabasco (SITET). Con base
en integrantes de la sección 9, 10 y 11 del SNTE, en el Distrito Federal está
en marcha la creación del Sindicato Independiente de Trabajadores de la
Educación de la Ciudad de México. Con membresía del SNTE se está creando el
Sindicato Independiente Nacional de Profesores y Personal Educativo,
probablemente el proyecto de mayores alcances. Diversos voceros
de la CNTE han valorado la posibilidad de la salida sin que hasta ahora hayan
llegado a ejecutarla.
2) La voz en el SNTE.- No hay o son muy
escasas las voces internas estables que pugnen por desactivar el deterioro
interno de l SNTE. La opción de la voz (voice, que según Hirschmann es más
importante en política a como es más importante la salida en economía) es
realmente escasa. Los medios de comunicación internos, los periódicos, las
página de la Internet, los correos electrónicos o inclusive los -para muchos-
desconocidos domicilios físicos son cauces intransitables porque priva la
metódica y deliberada desinformación que desactiva cualquier articulación de
critica oportuna. No tiene la totalidad de la membresía los estatutos internos.
La cancelación de esta válvula de escape orilla a los inconformes a la salida.
3) La lealtad (familiar) en el SNTE.- Voceros
del SNTE ha afirmado a los medios de comunicación que su control sobre los
trabajadores de la educación (¡y sobre sus familiares!) es indudable y
proverbial: el 11 de septiembre de 2005 el secretario general nacional le
sostenía a un reportero que una ruptura PRI-SNTE le costaría al PRI cinco
millones de votos calculado como sigue: un millón de maestros priístas
multiplicado por cinco ¡familiares!. Textual: “Cada maestro influiría en cada
miembro de su familia” (Proceso No. 1506, página 23, primera columna).
Contribuye realmente al reforzamiento de la lealtad las imposibilidades
prácticas para efectuar la salida: perder la sindicalización, ingresar a un
sindicato menos numeroso y por tal presumiblemente débil, perder carrera
magisterial, la probable represión. La lealtad ayuda a la organización, dice
Hirschman, aumentando el costo de la salida.
En el capítulo VII, Hirschman explica que
cuando los trabajadores inconformes no pueden cambiar a otro sindicato de modo
fácil, es mucho más probable que hagan un esfuerzo por vigorizar el sindicato
al que pertenecen. En este espacio se ha escrito repetidamente acerca de
nuestro rechazo a la fragmentación del SNTE a pesar de los hechos que
comprueban dos realidades: elecciones internas inequitativas y falta de
transparencia en el dinero que es de todos.
En Querétaro, el candidato
sindicalizado Campa, haciendo malabarismo con lo obvio, ha dado un buen paso:
ha empezado a concedernos la razón.