1.- El respeto a nuestros auténticos
estatutos y el respeto a nuestros legítimos órganos de
gobierno sindical
porque no nos
podemos permitir que se hagan funcionar reglamentaciones
particulares que usurpen la funciones de los Comités con
compañeros sin representación estatutaria.
2.- El respeto a su estructura unitaria
y nacional
porque pretender
hacer autónomas a las secciones es convertirlas en islas
propiedad de unos cuantos en detrimento de las mayorías.
3.- Un modelo sindical
que, iniciado en 1989 y apoyado en las reformas
estatutarias e internas de 1992, se afiance como guía de
nuestra vida democrática a través del voto secreto, de
la representación proporcional y de la autonomía de
nuestros órganos electorales
porque estos
avances impedirán que nuestra historia marche hacia
atrás y que se mantengan privilegios de quienes tienen
muchos años apropiados de lo que es colectivo.
4.- Un sindicato que impulse el mejoramiento
salarial, profesional y personal de todos
sus agremiados atendiendo en todos sus aspectos a las
propuestas y planteamientos de los Comités Ejecutivos
Seccionales, Delegacionales y Representaciones de Centro
de Trabajo, los que deben recibir un financiamiento
adecuado
porque esa es la
razón fundamental de la existencia de nuestro sindicato,
razón de ser que no debe incluir sólo a los allegados.
5.- Difundir y hacer válida la Declaración
de Principios contenida en nuestros
auténticos estatutos sindicales
porque esa
Declaración es la fundamentación doctrinaria de los
principales valores que debemos defender como
sindicalistas.
6.- Difundir y hacer válido el artículo
355 de nuestros estatutos
sindicales, mismo que previene contra "normas
organizativas o de funcionamiento que no estén
consignadas o en contravención" a nuestra norma
estatutaria
porque no debemos
permitir que se encimen a la Sección, agrupaciones de
índole alguna que no permiten distinguir dónde acaba
una y dónde empieza la otra, impidiendo esa confusión
el cabal ejercicio de nuestros derechos.
7.- Un Sindicato más vigoroso
que profundice su presencia en la sociedad, mediante la
defensa de la educación pública
porque el carácter
público de la educación nacional es la razón original
de nuestra existencia como sindicato y filosofía
fundamental del Estado Mexicano.
8.- Un Sindicato propositivo al servicio
de las mejores causas de México
porque es nuestro
país el origen y el destino de nuestro trabajo, yunque
donde forjamos nuevas generaciones de niños y jóvenes
que son la esperanza de un futuro mejor.
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