CAMPA: ENGAÑADO.

Por Wenceslao Vargas Márquez.

Publicado en MILENIO Veracruz el lunes 3 de abril d 2006.

En las elecciones de julio de 2006, el voto del SNTE estará repartido principalmente entre el PRI y el PRD y en un lejano tercer lugar, el PAN.

El Partido Nueva Alianza será un experimento fallido que no tiene ni tendrá sustento electoral en el magisterio porque desde el magisterio se ve que este micro partido ha nacido a la luz pública a partir del rencor entre dos personas y a causa de ese rencor personal se ha secuestrado y arrastrado al SNTE hasta el borde de un barranco, el barranco de la fragmentación, el precipicio de la posible desaparición. El magisterio ha recibido al partido Nueva Alianza con una mezcla de indiferencia y de rechazo.

Para contrarrestar el rechazo y la indiferencia e inflar el número de electores y simpatizantes, un vocero nacional del SNTE anunció en septiembre de 2005 que un millón de maestros priístas multiplicados por cinco ¡familiares! quitaría al PRI y a su candidato (y trasladarían a Campa y Nueva Alianza) cinco millones de votos.

Las cifras siguen siendo manejadas por el SNTE metódicamente. Al reportero de MILENIO, Diego Enrique Osorno, le repitieron las cifras el 7 de marzo último en el Distrito Federal. Transcribimos el párrafo: “De acuerdo con González Ruíz, integrante del comité de Acción Política del SNTE, además de los cuadros políticos magisteriales pertenecientes a la nomenclatura priísta, la estructura sindical también se desligará públicamente del partido que preside Mariano Palacios”. Claro que miente.

Y la perla de la aritmética política planteada inicialmente en 2005 y repetida -para convertirla en verdad- en marzo de 2006: “La membresía actual de este organismo sindical es de un millón 350 mil trabajadores, de los cuales el 80 por ciento eran priístas en los comicios de 2003, señalan documentos internos de la organización consultados por MILENIO. En dichos papeles se calcula que si a este millón de trabajadores de la educación se le multiplica por cinco familiares, “el SNTE representaría un total de 5 millones de votos potenciales en las elecciones del 2006”. Claro que vuelve a mentir. Es la aritmética sin fundamentos de septiembre de 2005. Faltan a la verdad: el PANAL no ha conmovido al magisterio porque el magisterio sabe que el PANAL nació del rencor y del rencor nada bueno puede nacer.

Estos ya citados “documentos internos de la organización” seguramente debieron haber sido presentados en su momento a Roberto Campa Cifrián, candidato de Nueva Alianza, para animarlo a participar en la contienda. Lo engañaron. Como cada punto porcentual pesa unos 400 mil votos, los cinco millones de votos que se le habrían ofrecido a Campa a través de “documentos internos de la organización” representarían cosa de un 12% de la votación nacional del 2 de julio de 2006. Después de tres meses completos no hay cinco millones de votos magisteriales respaldando a Campa ni se hallan cerca del 12% prometido al candidato.

Las encuestas más serias del país han dado a Campa y el PANAL cifras inferiores al uno por ciento de las preferencias electorales manteniéndose permanentemente los últimos tres meses en quinto lugar entre cinco candidaturas. Patricia Mercado, de Alternativa Solicaldemócrata, está en un cuarto lugar a pesar de que su partido se partió en dos cuando ella fue registrada y cuando casi  fue sustituida por Víctor González Torres. Y eso que Mercado no tiene un sindicato a su servicio ni tiene ni tuvo nunca cinco millones de votos garantizados por escrito mediante “documentos internos de la organización”.

A Campa y el PANAL Parametría calculó el 0.8% en marzo después de que en enero le anotó cero por ciento. Demotecnia le ha dado cero en enero, 0.2 en febrero y menos de 1 en marzo del año en curso. Las encuestas del diario Reforma le ha dado siempre menos de uno por ciento. El diario El Universal ha dado cero por ciento en enero y menos del uno por ciento tanto en febrero como en marzo. Consulta-Mitofsky le dio 0.2 por ciento en enero y unas décimas arriba de uno en febrero. Covarrubias y la encuestadora Marketing Político menos del uno por ciento en marzo.

En la última semana de marzo ARCOP y GEA-ISA dedicaron sus encuestas a los tres primeros lugares en la competencia presidencial (por cierto que en ambos casos por primera vez el perredista Manuel López va en segundo lugar, excelente). Y se ocupan de PRI, PAN y PRD pues Campa y Nueva Alianza no son capaces de arrojar cifras significativas para poder ser procesadas estadísticamente.

Así, el registro del rencoroso partido está en suspenso con unos 200 mil votos nacionales, la candidatura presidencial está perdida y cualquier otra candidatura uninominal para diputado o senador categóricamente destinada al fracaso en cualquier punto del país. Los votos del SNTE se los repartirán el PRI y el PRD y en un lejano tercer lugar el PAN. Campa fue engañado. El PANAL es un experimento fallido en el magisterio porque quienes asisten desde el SNTE a sus eventos lo hacen para que los líderes pasen lista, cumplir un protocolo por disciplina y luego  ... votar por el PRI o el PRD.

Recuérdese que el 3 de marzo se le preguntó a Campa si el SNTE es democrático. La respuesta que quiso gritar Campa al reportero seguramente consistía en una carcajada y una rotunda negativa pero se contuvo para hacer malabarismos retóricos con lo obvio. Contestó, con delicadeza, para no molestar a los jefes que lo contrataron para competir a nombre del PANAL y del SNTE:

"Me parece que es un sindicato que ha comprendido que la pluralidad es hoy el signo de la sociedad y que como los otros sindicatos, tiene que trabajar mucho más en la democratización y que tiene que trabajar mucho más en la transparencia. Esa es una parte de los esfuerzos que tenemos que hacer en la próxima administración''.  Suficientemente claro: El SNTE tiene que trabajar mucho más en la democratización pero también el PANAL debe trabajar en su propia democratización pues Campa (que no era militante del PANAL) fue impuesto por encima de un militante y secretario general del partido que era el joven treintañero Alberto Cinta quien –como premio de consolación- fue enviado a competir por le jefatura del D.F.

Varios líderes del SNTE en toda la república se han apartado del PRI, pero no han sido capaces de arrastrar tras de sí los cinco millones de votos ofrecidos en enero a Campa mediante “documentos internos de la organización”. Campa nada contra corriente.

Lo engañaron.

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