SNTE: EL BONO SEXENAL.
Por
Wenceslao Vargas Márquez.
Publicado en el diario POLÍTICA de Xalapa,
Ver., el jueves 31 de agosto y
en MILENIO
Xalapa el sábado 2 de septiembre de 2006
Una
noticia buena y una mala: La buena es que habrá bono sexenal para los
sindicatos afiliados a la FSTSE, según lo anunció el dirigente nacional de la
propia FSTSE; la mala, que el SNTE, por decisión de la presidencia del SNTE,
ya no forma parte de la FSTSE sino de la Federación
Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (FEDESSP) desde el año 2004.
Ante el silencio de los
dirigentes de la FEDESSP es oportuno preguntarse si el bono sexenal tramitado
ante el gobierno federal por la FSTSE se hará extensivo o no a los
trabajadores de la educación afiliados al SNTE.
Comenzada la escisión en
diciembre de 2003, la FEDESSP se constituyó el 27 de febrero de 2004, en la
ciudad de México, y su toma de nota ante el TFCA tuvo que pasar por la segunda
sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que le concedió el amparo
para su conformación en 2004. En su expediente R.S.4/05, quedó anotado que su
primer Comité Ejecutivo Nacional entró en funciones el 27 de febrero de 2004 y
permanecerá en el cargo hasta el 26 de febrero de 2007. Terminada el pleito
por el membrete, empezó la disputa por lo más importante: las cuotas
sindicales y los edificios, pleito que todavía no concluye.
(En diciembre de 2003, el
senador Ayala decía que el SNTE debía entregar a la FSTSE el 10 por ciento de
las cuotas sindicales magisteriales pero que sólo entregaba un millón 400 mil
pesos propiciando un adeudo del SNTE a la FSTSE de 290 millones de pesos en
cinco años que tenía entonces la dirigencia de Ayala. Si siete millones es el
diez por ciento del ingreso financiero del SNTE, sería cierto que recibe el
CEN del SNTE 70 millones de pesos mensuales. Un vocero magisterial de
Michoacán dijo en febrero de 2006 que se había anunciado en el 17 Consejo
Nacional del SNTE realizado ese mes en Colima, que el ingreso anual era de mil
ciento treinta millones, vale decir, 94 millones mensuales. La cifra real,
desconocida, se halla entre los 70 y los 100 millones de pesos mensuales).
Próximos a terminar su
primer trienio, exponen los dirigentes de la FEDESSP que tienen el 80% de la
membresía de la FSTSE. Paradójicamente, al parecer, la FSTSE tiene el 80% de
la energía sindical de la burocracia nacional para plantearle a la Secretaría
de Hacienda la exigencia del bono sexenal. Ganado por la FSTSE el trámite y el
anuncio del pago, la FEDESSP ha guardado silencio y los liderazgos nacional y
seccionales del SNTE tampoco han dicho si este dinero será recibido también
por los trabajadores de la educación.
Hace seis años, en diciembre
de 2000, decía un diario que el secretario de Hacienda, Gurría, confiaba en
que con el otorgamiento de mil 600 pesos a más de un millón 500 mil burócratas
acabarían con el malestar y las manifestaciones por la exigencia del pago.
Y es que en aquel final del
ultimo sexenio priísta (el del Dr. Zedillo), el líder de la FSTSE, el mismo
Joel Ayala de hoy, otro líder sindical eterno, como diputado había aprobado en
1999 el artículo 54 del Presupuesto de Egresos que prohibía que para el año
2000 se diera compensación alguna a los trabajadores al servicio del estado.
Cuando se acercaba el final
del año 2000, recordó que como líder sindical tenía que reclamar el pago del
bono sexenal pero que como diputado priísta había cancelado esa posibilidad.
Los plantones y las marchas se sucedieron y, al final, hubo el pago mencionado
líneas arriba que totalizó dos mil cuatrocientos millones de pesos.
Hoy, con esa experiencia de
‘legislador frecuente’, de haber sido diputado en las legislaturas 51 (de
1979 a 1982) y 57 (de 1997 a 2000), senador (de 2000 a 2006), de nuevo
diputado en la naciente Legislatura 60 (2006-2009), la FSTSE y Joel Ayala, ya
han anunciado el pago del bono para el final de este sexenio. Ojalá sea cierto
porque la SHCP lo niega.
Ante el
silencio de la FEDESSP, falta saber si los miembros del SNTE, separados de la
FSTSE por voluntad de la presidencia del SNTE, tenemos derecho o no a
recibirlo en caso de que el gobierno decida que lo pagará.