LA INFLACIÓN ANULA LOS SALARIOS DEL SNTE.

Publicado en el diario POLÍTICA de Xalapa, Ver., el miércoles 12 de febrero de 2003.

Wenceslao Vargas Márquez

El SNTE ha tenido como doctrina en su lucha por mejores salarios dos supuestos que se suponen inamovibles: 1) luchar por tener seis salarios mínimos generales vigentes en el Distrito Federal como base para el salario docente más bajo en el país y 2) cuidar que todo aumento salarial se base en un monto que tiene que ser siempre superior al índice de la inflación. Analicemos ambos aspectos ahora que están por iniciarse las negociaciones salariales que corresponden al año 2003.

En mayo de 2002 se cumplieron diez años de la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica. El apartado titulado Salario Profesional del Acuerdo, firmado el 18 de mayo de 1992, dice: "Con ese importante incremento [salarial de 1992] se alcanza el intervalo de entre tres y cuatro salarios mínimos, señalado por la propia organización gremial como salario profesional. Con este nuevo esfuerzo ... el salario de la plaza inicial, que es el más bajo del escalafón docente y que en diciembre de 1988 equivalía a 1.5 salarios mínimos, superará el equivalente a tres salarios mínimos, y la mayoría de los maestros estará percibiendo un equivalente superior a 3.5 veces el salario mínimo general del país".

Diez años después, en el oficio 170/01 de la SEP firmado por Reyes Tamez Guerra y dirigido a Rafael Ochoa Guzmán (SNTE) fechado el 15 de mayo de 2001 dice: "El salario profesional del maestro de educación preescolar y primaria con plaza inicial en el Distrito Federal, se ubica en 4.19 veces el salario mínimo general vigente en el Distrito Federal". En mayo de 2002 el Secretario general nacional del SNTE informó que el sueldo de la plaza inicial queda desde esa fecha en 4.23 salarios mínimos generales. Estos datos prueban que en diez años el salario ha avanzado de un poco más de 3 a un poco más de 4 salarios mínimos.

En cuanto al segundo aspecto, el inflacionario, en el año 2002 los subsistemas del SNTE homologados salarialmente a la UNAM que son Educación Media Superior y Educación Superior lograron un incremento directo al salario de 5.25% aplicado a partir del 1º de febrero. En el mismo año recién concluido la Educación Básica agrupada en el SNTE recibió un incremento salarial directo por un total de 5.75% que se aplicó a partir del 16 de mayo.

En el mismo plazo que es el año 2002, el Banco de México anunció un incremento en la inflación anual por un total de 5.7%. Con esa cifra final para la inflación el crecimiento real de los salarios que recibió el SNTE en el año 2002 es de apenas un 0.05%, es decir, cinco centésimos de punto porcentual para el caso de Educación Básica que es un cifra nula para cualquier efecto práctico y que se puede resumir en dos palabras: ‘estancamiento salarial’.

Para el caso de la Educación Superior agremiada al SNTE el año 2002 dejó un franco retroceso para el salario por un total de 0.45% en términos reales. Es decir, este grupo cayó en casi medio punto porcentual en su salario real durante el año.

Estos dos datos deberán servir como primer indicio para la negociación salarial que se dará en febrero de 2003 para Educación Superior y en mayo para Educación Básica, de manera que se compense el salario perdido a causa de la inflación y se dé un incremento salarial sustantivo que esté por encima de las más pesimistas proyecciones inflacionarias para este año que comienza. Ya la Universidad Autónoma Metropolitana aceptó un 4.3% directo al salario y la Universidad Iberoamericana firmó un 5.% hace unos días. Esta va a ser para el 2003 la banda porcentual en que estará la negociación que haga el SNTE.

Si no se logra quedará claro que a pesar del ANMEB, a pesar del Compromiso Social por la Calidad de la Educación y a pesar del decreto que modifica el artículo 25 de la Ley General de Educación para lograr el 8% del PIB en presupuesto educativo, el SNTE sigue permitiendo el rezago en materia salarial para sus agremiados.