EL SNTE ANTE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES
por Wenceslao Vargas Márquez
Publicado en el diario POLÍTICA, de Xalapa, Ver., el miércoles 24 de mayo de 2000.

El día 5 de junio de 1974, el secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, Carlos Jonguitud Barrios, dijo rindiéndoles un informe al presidente Luis Echeverría Álvarez en Los Pinos: "También nos reunimos, señor Presidente, con los miembros del Comité Nacional del Partido Revolucionario Institucional, en una comida que se ofreció al señor Lic. Reyes Heroles y a su Comité Ejecutivo Nacional. Esto tuvo la significación de refrendo que el magisterio hizo de su militancia en las filas de nuestro Partido (sic por las mayúsculas)". Cfr. Teoría y Acción del Sindicalismo Magisterial, CJB, 1974.

Era la época del SNTE monolítico. Desde entonces y hasta hoy ha pasado mucha agua bajo el puente. Hoy tenemos Comisiones de Derechos Humanos gubernamentales, nacionales, no gubernamentales, estatales y hasta comisiones free-lance. Como el gobierno federal no quiso organizar elecciones limpias e imparciales hubo necesidad de que las elecciones las organizaran simples particulares.

Hoy tenemos credenciales y padrones con fotografías, encuestas a gusto, observadores electorales, estados donde el PRI es oposición, medios de comunicación más abiertos (recuérdese que Zabludovsky senior le daba 25 minutos al PRI y 5 a toda la oposición en conjunto bajo el pretexto de que esa era la proporción de los votos en la última elección).

Más de un cuarto de siglo después del discurso de Jonguitud ante Echeverría, la sociedad mexicana, que siempre ha sido plural, se ve obligada a mirar otros proyectos ante el agotamiento del ofrecido por el PRI y se obliga también a traducir esa pluralidad secular en organizaciones políticas que han tenido triunfos claros en varias partes del país. El SNTE no se escapa a este nuevo dinamismo de México.

Durante mayo el SNTE ha recibido (rara avis) a todos los candidatos presidenciales: el día 1º a Francisco Labastida Ochoa (PRI), el día 2 a Vicente Fox Quesada (APC), el día 3 a Gilberto Rincón Gallardo (PDS), el día 16 a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (APM), el 17 a Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lasso de la Vega (PARM-NR) y el día 18 a Manuel Camacho Solís (PCD). Todos presentaron su plataforma educativa ante unos 1,500 sindicalistas de todo el país en la Ciudad de México.

Hoy no hay discursos de ningún dirigente del SNTE ofreciendo los votos ajenos de sus representados a favor de ningún instituto político (aunque aún haya vanguardistas que siguen sin evolucionar y que piensan como Jonguitud y Echeverría que el PRI es equiparable a la Patria).

Con estas actividades el SNTE sigue siendo reconocido (ésta vez por los 6 candidatos presidenciales, quienes lo manifestaron expresamente en las sesiones de trabajo del Comité Nacional de Acción Política) como un sindicato que va a la cabeza de los cambios nacionales independientemente de que la obra, como toda obra humana, sigue en esforzada construcción.