MÉXICO REITERADO: MÉXICO EN VENTA
Wenceslao Vargas Márquez.
Publicado en POLÍTICA, de Xalapa, Ver., el lunes 14 de julio de 2003.

Nuestro México siempre ha estado en venta.

Colón hizo el descubrimiento como una empresa privada. Cortés igual. Los cronistas narran qué cosas compró y vendió  Cortés (caballos, pan cazabe) para emprender la conquista de lo que hoy es México. Los puestos públicos en el virreinato (Burocracia y Burócratas en México, 1742-1835, Linda Arnold, CONACULTA Grijalvo, 1991) eran comprados y vendidos en público y por ley mediante dinero contante y sonante – no como ahora que se hace a escondidas por ilegal. Por esa razón muchos cargos burocráticos virreinales eran hereditarios. ¿Y hoy en el México republicano priista y panista y perredista?

Texas pasó al dominio estadounidense previa indemnización en 1848. El inefable Santa Anna vendió La Mesilla en 1853. Se habló al principio de un precio de  15 millones de pesos. El pacto final fue de 10 millones. México (item est Santa Anna) recibió sólo 7 millones - pues los gringos retuvieron 3 millones alegando una especie de fianza revuelta con gasto administrativo. A esos 7 millones, Juan Nepomuceno Almonte (hijo natural del sacerdote José María Morelos y Pavón – El Crimen del Padre Morelos) le quitó un tantito - ¿qué tanto es tantito? – y la cifra se redujo.

El representante mexicano que fue traer el dinero – el xalapeño, Francisco de Paula de Arrangoiz y Berzábal, historiador- le pellizcó su uno por ciento: 68 mil pesos. Advirtió en un panfleto publicado en Nueva York en 1855 que los mexicanos agradecieran -primero a Dios y después a él- que no aplicara el 2% que era la cifra legal y reglamentaria, dicho lo cual no volvió a México.

Hace poco se supo de que alguien había vendido a la empresa norteamericana Choicepoint la base de datos del IFE. Hoy mismo no se sabe bien a bien qué fue los que ilegalmente se vendió y quien vendió y por cuánto. Lo mismo ocurrió con bases de datos del IMSS y de las licencias de conducir en el Distrito federal. Se ha vendido PEMEX por episodios. El PAN desea vender la Comisión Federal de Electricidad. De las últimas tropelías cometidas por los gobiernos federales del PRI fue vender la concesión del registro nacional de automóviles a un argentino a quien se  ha acusado de ¡robar automóviles! y torturar: Ricardo Miguel Cavallo, hoy preso en España.

La Iglesia católica ha vendido perdones a cambio de una corta lana. La autoridad eclesiástica –católica- ha vendido a una empresa los derechos sobre la imagen de la Virgen de Guadalupe. Se ha enredado después en explicar que fue lo que se dio o concedió. El asunto sigue pendiente. La misma Iglesia ha vendido a la ignorancia la novela de la Virgen de Guadalupe y del indio Juan Diego. Un buen día, quien se hizo millonario con el cuento, el abad Schulemburg, dijo que en realidad todo era broma pero la lana de 30 años caída en cajas no se devolvió.

Un diario nacional (La Jornada, marzo de 1998) publicó una nota acerca de la venta ¡del Himno Nacional!. El artículo dice: “Una editora de EU, dueña del derecho de autor del Himno Nacional Mexicano.- La siguiente es una historia real, narrada por Gabriel Larrea: ``El Himno Nacional es una obra originariamente mexicana, pero el titular de los derechos de autor es la compañía Wagner y Lieven en Estados Unidos. Cuando se hizo el concurso para la composición del Himno Nacional, se ofreció un premio a los ganadores, mismo que el gobierno mexicano nunca entregó; entonces ni Bocanegra ni Nunó cobraron lo que se habían ganado. Mucho tiempo después se buscó a los herederos para darles el premio. Y nadie se dio cuenta de que, aparte del concurso, estaban subyacentes los derechos de autor. “Los herederos los vendieron a esa prestigiosa empresa estadounidense. Manuel Avila Camacho expropió los derechos, pero Avila Camacho no rige más que para México. Así que esta historia, que parece antigua, se refleja en la actualidad: cada vez que se toca fuera de México el Himno Nacional, se deben pagar regalías a los titulares de los derechos: la Wagner y Lieven en Estados Unidos.''

¿Qué cosa es nuestra después de tantas ventas? La Virgen no, el Himno no, la computadora del IFE, no. El presidente ha sido políticamente amputado. El escudo no está vendido pero lo mochos lo mocharon. Están mermados el Himno, la Virgen, el escudo y el presidente. ¿Qué nos queda? Contra todos los partidos políticos hay denuncia de compra y venta de votos.  Antes el PRI en el gobierno federal anunciaba su obra pública en tiempos electorales y el PAN opositor reprobaba la acción. Hoy las cosas son exactamente al revés.

México se reitera y nuestros problemas nacionales siguen allí mientra sólo cambian ‘las circunstancias, la hora y uno o dos nombre propios’.