LA ISLA DE LA PASIÓN.
Wenceslao Vargas Márquez.
Publicado en el diario 'POLÍTICA' el martes 26 de septiembre de 2000.

Los profesionales de la nostalgia han llorado la pérdida de Texas en 1836 y su incorporación a Estados Unidos en 1848. Nadie ha llorado la pérdida de Belice (¡), nadie la de El Chamizal (porque nos lo devolvieron), nadie la pérdida de Clipperton (porque no se conoce),. Nadie ha llorado la pérdida de la idea de que nuestra historia es única y continua desde los más remotos siglos hasta este instante inasible que llamamos presente.

El artículo 42 de la Constitución de 1917 decía originalmente: "El territorio nacional comprende el de las partes integrantes de la Federación y además el de las islas adyacentes en ambos mares. Comprende asimismo, la isla de Guadalupe, las de Revillagigedo y la de la Pasión, situadas en el Océano Pacífico".

Un libro espeso intitulado Guía Mundial 93, Completa y Exacta información actualizada con Miniatlas a color [Copyright 1992, Editora Cinco, S.A.] hace aparecer una referencia al islote de Clipperton, dentro de una lista de "Posesiones sin Población Permanente". La nota dice: "Atolón de Clipperton- Localización: Este del Océano Pacífico, al sudoeste de México. Superficie: 6 km². Estatus: Posesión de Francia".

El Diccionario Enciclopédico de México de Humberto Musacchio, bajo la entrada ITALIA, dice: "En 1931 el rey Víctor Manuel III, nombrado árbitro [en 1909] por las partes reclamantes, falló en favor de Francia en el litigio por la posesión de la isla Clipperton o de la Pasión, que así dejó de pertenecer al territorio nacional [en 1934] con la anuencia del gobierno mexicano".

Una nota hallada en algún lugar de internet dice: International disputes: claimed by Mexico.

El drama vivido en la isla mientras se ventilaba el litigio lo relató la revista mensual Contenido en 1983 y 1993. La siguiente es su versión del los hechos subrayando que algunos párrafos son textuales:

El capitán Ramón Arnaud Vignon, de 26 años, se asentó en las playas de la isla en 1906 para encabezar su vigilancia por órdenes del gobierno mexicano. En agosto de 1908 el capitán llevó a la isla a su flamante esposa, Alicia Rovira. El primer hijo -Pedro Ramón- nació en 1909 y Alicia en 1911. En 1914 la vida en la isla comenzó a deteriorarse al tiempo que en México Victoriano Huerta estaba por caer. La presencia de doce náufragos norteamericanos y los destrozos de una tempestad agravaron la situación. Después de algunas discusiones 4 hombres decidieron salir a bordo de una primitiva barcaza. Casi tres semanas después, tres de ellos llegaron a la costa acapulqueña. Consiguieron que un barco norteamericano partiera con provisiones para la isla para rescatar a los restantes náufragos y al alemán Gustavo Schultz, representante de la compañía exportadora del guano de la isla y quien, para entonces, ya estaba furiosamente loco.

El capitán rescatista conferenció con Arnaud, le expuso la situación en México (invadido Veracruz por Estados Unidos) y el estallido de la Primera Guerra Mundial. Arnaud y sus compañeros resolvieron quedarse a cumplir su deber y despidieron a los norteamericanos.

Para comienzos de 1915 el aceite de tiburón con que prendían el faro tuvo que ser reservado para emergencias y el escorbuto cobró la primera de sus víctimas. En mayo avistaron un barco. Arnaud y otros tres se hicieron a la mar en una canoa y remaron hacia el navío que ya empezaba a alejarse. Desde la playa las mujeres y los niños contemplaron con horror la escena: el barco se detuvo, pero minutos más tardes las cuatro diminutas figuras fueron devueltas a la canoa. Al intentar regresar a la isla los hombres murieron. La máxima autoridad de Clipperton cayó en la viuda de Arnaud, la seguía en rango Tirsa Rendón de 20 años, la comadrona Juana de 40 y Altagracia Quiroz de 18. Los niños eran 5 y dos más nacieron en junio de 1915. El único varón adulto era el negro Victoriano Álvarez quien empezó a enloquecer y un día se llevó a la fuerza a Juana, más tarde a Altagracia, luego a Rosalía -una de las niñas quien perdió la razón-; unos meses más tarde a Tirsa Rendón. El 18 de julio de 1917 volvió por Alicia Rovira, la viuda de Arnaud, quien no luchó como las primeras sino que cargó con sus hijas y marchó al faro, resignada.

Las adultas sobrevivientes asesinaron a Victoriano a varillazos, martillazos y patadas. Doña Alicia, casi enloquecida, ordenó en medio de la sangrienta refriega a su hijo Pedro Ramón Aranud Rovira (septuagenario en 1983): -¡Vé por el petróleo que tengo escondido! ¡Vamos a quemarlo!. "El niño salió del faro llorando y gritando histéricamente, casi tan ciego como el hombre que se desangraba en el interior. Estaba tan aturdido que en vez de rodear la laguna que ocupa el centro de la isla, pretendió vadearla, y al llegar al medio perdió pie; a duras penas logró treparse a una piedra y allí se quedó parado, con el agua al cuello, paralizado de miedo y tiritando de frío a pesar del calor". Un barco de guerra norteamericano que buscaba bases alemanas en el Pacífico apareció de pronto y rescató a 4 mujeres al borde de la demencia, 7 niños desharrapados y un cadáver todavía caliente. Todos fueron desembarcados en Salina Cruz, Oaxaca. Alicia Rovira vivió hasta 1923 (33 años de edad) con 90 pesos mensuales de pensión.

En 1941 Emilio El Indio Fernández debutaría como director filmando la película. Hay también una obra de teatro de Víctor Hugo Rascón Banda entre muchas otras obras que tratan de la pérdida de esta isla mexicana.

Clipperton, la Isla de la Pasión, es una isla que los profesionales de la nostalgia todavía no aprenden a llorar.