FOX: PRESIDENCIA GUADALUPANA
Por Wenceslao Vargas Márquez.

El siguiente es un recado dejado en el libro de visitas de esta página de internet el 27 de diciembre de 2000:

"Catolicos. México. 12/27/00 6:48:18 PM.- Los masones son los causantes de los grandes males de este mundo moderno, de la pornografia que ellos difunden destruyendo la inocencia de los niños y la moral, pero tarde o temprano recibiran su merecido, la Santisima Virgen y su hijo reinaran y todos ellos seran arrojados el infierno con su maestro satanas y todos los judios. ***VIVA CRISTO REY Y SU SANTISIMA MADRE** tradicion_mex@hotmail.com"

Cuando el licenciado Fox, el 1º de diciembre de 2000, día de su toma de posesión como presidente de la República asiste a la Villa de Guadalupe a rezar en público lo que menos le importa es el acercamiento a Dios o a la Virgen. En realidad lo que anhela es el baño de pueblo efectuando un acto político, NUNCA RELIGIOSO.

Nadie, ningún católico, sinceramente católico, respetuosamente católico, busca las cámaras de televisión para efectuar un acto de fe en la Villa. El acto de comulgar o rezar a la Virgen, el acto de pedirle a Dios es un acto íntimo de la conciencia que no tan sólo no pide reflectores sino que los rehuye.

Hay dos opciones: Fox, ranchero de Guanajuato, puede hacer lo que guste cuando rece, pero Fox, Presidente Constitucional de México no debe provocar tensiones en un tema sumamente delicado: la religión.

De manera que el político católico que anuncia su visita a la iglesia para que la televisión cubra el acto con cámaras, micrófonos y reflectores, no busca comunicarse con la Divinidad sino con los electores. Contra ellos previno Jesús el Cristo llamándoles fariseos.

Es un atropello a la Divinidad y una burla al Estado laico que con sus mil imperfecciones sigue siendo la solución más justa e imparcial para la convivencia nacional: que el gobernante no parcialice la función pública en ninguna forma, ni por prejuicios religiosos, ni por motivos políticos, ni por prejuicios partidistas, ni por motivos guadalupanos y por categóricamente ningún motivo.

No debemos permitir que actos como el presidencial-guadalupano del 1º de diciembre y las bendiciones guadalupanas del cristero secretario del Trabajo Abascal Carranza chiapanicen a todo nuestro país. Ese es el riesgo ocasionado por la irresponsabilidad del gobernante. No lo podemos permitir.

Y esto no significa que el licenciado Fox no rece o no comulgue. Que lo haga, pero que lo haga sin cámaras de televisión, sin micrófonos y sin reflectores por respeto a las demás religiones y a quienes no tienen ninguna.

Estamos a tiempo de no añadir una categoría más a nuestros problemas nacionales: el problema de las diferencias religiosas cuya última violenta etapa se agotó en 1929, hace más de setenta años.

No está por demás que el Decálogo que leyeron al presidente Fox los habitantes de Tepito sea la brújula que la sabiduría popular brinde al ejercicio de la función pública panista con todo y los doctorados en Ciencias Políticas. Dice el tercero de Los 10 Mandamientos del Buen Gobernante leídos al presidente el 1º de diciembre por la señora Lucía Ruano: "Ser respetuosos de todas las religiones".

No puede ser que el PAN y el Ejecutivo Federal no entiendan que esos actos públicos del más alto gobernante federal lo único que traen es división de opiniones acerca de una asunto que es la libertad de creencias y que ya está resuelto.

El gobierno debe preocuparse por los problemas todavía no resueltos y cumplir las promesas de campaña. No puede ser que el gobernante PAN tenga menos sentido común que la tepiteña Lucía Ruano (año 2000) y que la Emperatriz Carlota (1864) quienes aceptaron la separación entre la Iglesia Católica y los actos de gobierno. En ese contexto se debe leer el mensaje con el que comencé este escrito.

Por el bien de todos ojalá que esa irresponsabilidad polítca del PAN no empuje a chiapanizar a todo el país.