BENITO JUÁREZ Y LA MASONERÍA
Por Wenceslao VARGAS MÁRQUEZ
Publicado en el 'DIARIO DE XALAPA' el martes 16 de marzo de 1993 y
en el diario 'POLÍTICA' de Xalapa, Ver., el 22 de marzo de 1999.

Mucho se ha escrito acerca de la vida pública de Juárez; poco acerca de su vida privada (bienes, hijos, matrimonio). En cuanto a su vida en las logias masónicas la información es escasa y contradictoria. Procuraré enlistar algunos datos acerca de ello aunque primero me gustaría apuntar dos comentarios en cuanto a sendos errores que circulan entra las logias masónicas:

1) El error de que Juárez haya sido el primer (o único) presidente masón de nuestra república; 2) El error de que Juárez haya sido el fundador del Rito Nacional Mexicano.

Acerca del primer error baste decir que antes que Juárez fueron masones, entre otros, Guadalupe Victoria (yorkino), Gómez Farías (Nacional Mexicano), Santa Anna (escocés), y la gran mayoría de la veintena de presidentes que le precedieron, además de que de los posteriores basta citar al escocés Porfirio Díaz o al xalapeño Lerdo de Tejada.

El segundo error se destruye apuntando que el Rito Nacional Mexicano se fundó el 26 de marzo de 1826 cuando Juárez era un joven de veinte años y ni siquiera dominaba el español como lengua materna. No era representante de ningún interés público ni en su estado ni en el país.

Ahora bien: en cuanto a su filiación masónica apuntaremos la opinión de algunos autores:

Para Salvador Borrego (América Peligra, 1966) Juárez se inició en la masonería cuando era estudiante de leyes en Oaxaca, en 1827 a los 21 años de edad. En la época de Poinsett (1825-29) fue masón del rito yorkino y después habría obtenido el grado noveno (el más alto) en el Rito Nacional Mexicano. El 15 de enero de 1847 (41 años de edad, Margarita Maza 21, cuatro de casados, año de la invasión norteamericana) fue iniciado en este rito en la cámara de senadores que a su vez funcionaba como templo masónico.

Jorge Rogelio Álvarez (Enciclopedia de México, SEP, 1988) escribe que su ingreso a las logias se da en la fecha que brinda Borrego como la de su ingreso al Rito Nacional Mexicano. Puntualiza Alvarez que la logia receptora fue Independencia No. 2.

Armando Ayala Anguiano en México de Carne y Hueso afirma que "sin dejar la religión católica ... ingresó a la masonería del rito yorkino" hacia 1830. Ayala lleva agua a cierto molino.

Lorenzo Frau Abrines en el Diccionario Enciclopédico de la Masonería (tomo IV, p.445) anota a Juárez, sin mayor averiguación, en su lista de masones mexicanos prominentes en la que aparecen, entre otros, Iturbide y Victoriano Huerta.

El escritor norteamericano Richard E. Chism en Una contribución a la Historia Masónica de México (1899), pasa de largo sobre Juárez. En la página 44 es el "insigne Benito Juárez" y en otro renglón "Benito Juárez". En la página 60 es simplemente el "presidente Juárez". Nunca aparece su actividad masónica en un libro especialmente dedicado a historiar la masonería mexicana. Una razón puede haber: el autor Chism advierte que una de sus fuentes es ...Porfirio Díaz.

Referencia bibliográfica indiscutible es José María Mateos (Historia de la Masonería en México, 1884). Para él Juárez era, en 1855, masón del Rito Nacional Mexicano, igual que Comonfort -más tarde escocés-, el presidente de entonces Juan Álvarez y don Melchor Ocampo.

Aunque el licenciado Juárez gobernó casi quince años (enero 1858-julio 1872) pareciera que para José María Mateos su actividad masónica tuvo poco que ver con la marcha de la masonería mexicana. Mateos no apunta las fechas y hechos sobresalientes de su ingreso a las logias, sus posibles cambios de filiación ritual y ni siquiera la fecha de su muerte en la capital ocurrida, la primera vez, en 1872.

La segunda vez, cuando la tradición liberal de la masonería mexicana fue atropellada por los poderes públicos y la iglesia católica en 1991 y 92: En enero de 1990 Genaro Alamilla Arteaga declaró a la revista Proceso: "Habrás sorpresa, muy pronto habrá sorpresas".

El nuncio PRIgione dijo después (Unomásuno, 26-nov-92) : "Juárez ya es historia". Y nadie salió a las calles a levantar el estandarte masónico de Juárez. Nadie.

El diario Excélsior anota una pregunta de su reportero al masón escocés Enrique Olivares Santa Anna que se iba de embajador al Vaticano:

"- Y es cierto que (usted) es masón?.

Por toda respuesta, suelta una carcajada y se despide".