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COMITÉS EJECUTIVOS NACIONALES DESDE 1943

AUMENTOS SALARIALES

 DOCUMENTOS Y BIBLIOGRAFÍA. ESTATUTOS 2004
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Sección 32

Historia de México

Masonería

Matemáticas

Literatura

Cuentos

Una fábula, con gran utilidad
Presentado por: Félix Libreros D.- Tijuana, B.C., México- flibreros@hotmail.com

El tema que hoy expongo a su consideración, se refiere a uno de los tópicos más discutidos y trascendentales que se han suscitado a partir de la invasión disfrazada de conquista, que a México hicieron los españoles. La Próxima canonización de Juan Diego por parte del Vaticano; este es un tema de doliente actualidad a pesar de ser un acontecimiento acaecido hace más de 460 años y si bien los temas históricos, políticos y religiosos siempre han sido fuente de polémicas y discusiones; el episodio de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe es sin duda alguna; el de más delicado tratamiento por las profundas raices que tiene en la fé del pueblo mexicano.

Resulta inprescindible realizar un breve, pero importante bosquejo histórico de los hechos que aún hoy en dia no han sido plenamente comprobados por ningúna autoridad eclesiastica.

Al iniciarse la tarde del 9 de diciembre de 1531, sobre la cima del cerro del Tepeyac deambulaba osciosamente Cuautliyztaczin, disfrutando de la fresca brisa que soplaba sobre la cordillera noreste de la entonces naciente ciudad de México; a sus 57 años (nació en 1474) este humilde macehual recorria las veredas que los indios no conversos, hacian a su paso para llegar al templo dedicado a la diosa Tonantzin, la diosa Madre, que era una variante Coatlicue, la de la falda de serpientes. Tonantzin ocupaba un lugar preponderante en la mitología nahuatl, pues era ella la que favorecia las cosecha y por ende la aseguradora de la vida en el altiplano. En su rutinaria vida de esclavo, tal como lo eran todos los aborígenes que sobrevivieron a la brutalidad española y a la viruela; lejos se encontraba de imaginar que sería él; ni más ni menos, el elegido para recibir el primer contacto entre un ser celestial y un mortal aquí mismo, en el Nuevo Mundo. Cierto que estos contactos entre los integrantes de las cortes celestes y los mortales eran frecuentes en otras culturas, como en la griega; donde la descendencia resultante corroboraban la certeza de los mismos y los semidioses resultantes hacían gala de los dones obsequiados por sus poderosos progenitores dejando testimonios de fábula, pero con Juan Diego fué muy diferente, no hubo siquiera un mínimo roce, una pequeña caricia; simplemente recibió una tierna lista de instrucciones y una apremiante demanda de urbanización. En aquéllos dias la máxima autoridad eclesiástica del la Nueva España, el primer obispo era Fray Juan de Zumárraga, famoso erasmita franciscano cautelosos y nada propenso a los milagros; además es necesario considerar que al final de la capitulación de Cuahutémoc y la toma de Tenochtítlan, los clérigos consideraban a los aborígenes como seres sin alma y por ende poco menos que basura, cuyo valor era menor incluso al de las bestias de carga. La misión encomendada a Juan Diego toma entonces cognotaciones titánicas solo comparable con aquéllos legendarios trabajos encomendados por Zeuz a Hércules, pero con la salvedad de que Juan Diego no tenia la descomunal fuerza del hijo de ERA, ni tenia práctica en la realización cotidiana de hazañas sobrehumanas; así que solo con el motivador encuentro con la Virgen, encaminó su humilde humanidad hasta la Cd. de México en busca de comunicar al Arzobispo Zumárraga, las solicitudes de la Virgen y exigir el cumplimiento de sus divinas ordenes; pero a pesar de que el mensajero celeste insistió en que " Su Señora" (en este caso se refiere a La Virgen de Guadalupe, pues él se mantuvo célibe hasta su muerte ) había sido muy específica en sus instrucciones y demandaba un templo urgentemente, no fué bien recibido por el Arzobispo,que no accedió a sus súplicas. En este punto surge un primer cuestionamiento muy interesante; Porque esperó la Virgen tantos siglos para hacer su primer aparición y permitió que "su pueblo " cayéra en el politeísmo durante tanto tiempo?...Fué después del rechazo de Zumárraga, cuando Juan Diego abatido por la tristeza regresó a su casa en Cuahutitlan; más no satisfecho con la negativa del Arzobispo, regresó al dia siguiente al mismo sitio donde la Virgen lo contactára y pacientemente quedó en espera de nuevas instrucciones, y así fué, la Virgen repitió su asombrosa manifestación etérea y lejos de enojarse con "El más pequeño de sus hijos" pacientemente le confirmó su demanda habitacional y lo apremió a que transmitiera sus deseos al ineficiente Arzobispo. Valga el calificativo de INEFICIENTE para Zumárraga, si se toma en cuenta que la advocación de todo clérigo es responder inmediatamente a cualquier petición de cualquier integrante de la corte celestial, sin reparar en que se trate de una Virgen, de un Santo ó de un simple Querubín; su encomienda es esa; entonces surge otro cuestionamiento...Por que esperó la Virgen a que hubiera un Arzobispo que abiertamente se opusiera a creer en ella y no diéra jamás un solo comentario ni de sus instrucciones, ni de sus demandas y mucho menos del ilustre mensajero, en toda su prolífica producción literaria?.... Porque Zumárraga se negó el privilégio de ser él, quién iniciára la primer megaconstrucción arquitectónica de manufactura española en el Nuevo Mundo, si ya tenia la venia de la Virgen?. Haré aquí una simple, pero necesaria reconstrucción de los hechos que se acaban de reseñar; pues es donde a mi muy particular punto de vista radica el verdadero milagro de Juan Diego. Tal como se comentó al inicio, Juan Diego fué sorpresivamente abordado por la Virgen en el Tepeyac y después de la transmisión de instrucciones, Juan Diego se trasladó ese mismo dia hasta la Cd. de México para ver a Zumárraga, esto representa un recorrido de 22 kms. por veredas y no caminos formales, después de la infructuoso intento por convencer al Arzobispo de lo auténtico de su misión, Juan Diego se fué a su casa, lo que representa un recorrido de 92 kms, pues del centro de la Cd. de México regresó al Tepeyac y de ahí hasta Cuahutitlan son 70 kms aproximadamente y requiria bordear el Lago de Texcoco ; al otro dia regresar al Tepeyac a recibir nuevas instrucciones, otros 70 kms y otros 22 para ver de nuevo al Arzobispo en términos longitudinales, Juan Diego en menos de 24 hrs realizó la maravilla de trasladarse más de 206 kms en 24 hrs y a sus 57 años de edad, ésta admirable capacidad física es lo que encierra el milagro por si mismo. No existe registro en toda la historia de hazaña semejante y quién la realizó fué orgullosamente mexicano. Es indudable que la motivante encomienda divina ameritaba semejante sacrificio y más; de haber sido necesario. Durante el período de gobierno de Don Luis de Velazco, virrey en funciones de la Nueva España; se suscitáron abiertas controversia entre Fray Fransisco de Bustamente y Fray Alfonso de Montúfar, existía pues un ataque directo de Fray Bustamente al culto Guadalupano, al cuál le daba el calificativo de idolatría irreverente, en contraposición fray Alfonso de Montúfar defendia la libre proliferación del mismo por considerarlo milagroso y auténticamente mexicano, lo que escandalizó no solo a las autoridades del clero católico, sino que en los mismos reyes de España indújo la duda. El célebre historiador don Joaquín García Icazbalceta da fé de los acontecimientos y son sustentados por el no menos importante Don Fernando de Alba Ixtlixóchitl, cuando 135 años posteriores a las apariciones de la Virgen, corriendo ya el año de 1666, son presentados ante las autoridades eclesiasticas mexicanas, 20 testigos que aportarón sus testimonios y con ello se dió por asentado como ciertas, las milagrosas apariciones de la Virgen en el Cerro del Tepeyac; de estos testigos cabe señalar que en su totalidad rebazaban los 116 años de edad y que solo uno de todos, fué capaz de firmar pues los caractéres y letras de la lengua española aún les eran desconocidos por lo que se dió por verdadero el testimonio oral frente a los prelados presentes, todos pertenecientes a la Orden de Los Misioneros de Guadalupe. ( Cualquier parecido con las técnicas Prístas de finales del siglo XX son coincidenciales).

Regresando a la figura central de esta disertación, y para finalizar esta prolongada exposición considero factor fundamental para la justa evaluación de la validéz de los hechos que nos ocupan, el citar a la revista PROCESO en la edición del No. 1101 del dia 7 de Diciembre de 1997, en una entrevista concedida a Rodrigo Vera por Monseñor Enrique Salazar Salazar, Director del Centro de Estudios Guadalupanos del CEM (Conferencia del Episcopado Mexicano), incorporado y auspiciado por el CELAM (Concilio Episcopal LatinoAmericano), al calce se refiere textualmente:

......." Un Juan Diego milagrosamente distinto, blanco, barbado, rico, y de noble estirpe acaba de ser descubierto y será al fín canonizado". Despues de que Juan Pablo II emitiéra su encíclica Apostolica " Motu Proprio" en Febrero de 1969; en la cuál ordena la revisión del calendario litúrgico y dar de baja a los santos que no existieron (sinónimo de aviadores) ó que han disminuido drásticamente su producción de milagros, lo que ha dado como consecuencia el alejamiento de feligreses que por demanda de favores divinos y no atendidos, han recurrido a ya sea; encomendarse a otros santos, virgenes ó artículos divinizados (por ejemplo : la inmaculada Hostia sangrante ó el Santo Comal del Mercado de Apatlaco) ó definitivamente algo aún más drástico....incorporarse a otras corrientes religiosas como: La Iglesia de La Oración Fuerte, La Iglesia de Dios Vivo; Amanecer Cristiano, Fieles Del sagrado Corazón, etc. Haciendo estremecer el otroraintocable reducto católico mexicano. Esta desincorporación de Santos cadúcos, obedece a una fuerte reacción cardenalicia por la merma en las finanzas del Vaticano y la sensible disminución de las contribuciones de los santuarios mexicanos. Por ésta razón la continuación del beato mexicano Juan Diego en su camino a la canonización quedó en peligro pues desde que se le asocio con la Virgen de Guadalupe, solo se le ha podido certificar un milagro de clasificación simple ( hizó florecer unas rosas marchitas ), es entonces que Monseñor Salazar Salazar, recurre al cambio del "Look" de Juan Diego, apoyandose en documentos históricos que solo han sido conocidos, estudiados y certificados por el Centro de Estudios Guadalupanos, quienes se autodenominan como la máxima autoridad a nivel mundial en lo concerniente a los hechos que se conocen EL MILAGRO DEL TEPEYAC y Las Divinas Apariciones de la Santisima Virgen De Guadalupe, Patrona de México, de esta manera toda dificultad para la consagración, del que será el segundo santo mexicano; queda completamente eliminada. Ahora Juan Diego resultó ser tan blanco como Hernán Cortez, tan rico como Hank González( pues se le descubrieron grandes propiedades en su natal Cuahutitlan) y de un linaje que haría rabiar de envidia a muchos políticos con aspiraciones presidenciales, pues resultó ser nieto de Moctezuma II y descendiente directo de nada menos que del filósofo poeta prehispánico Nezahualcoyotl. Monseñor Salazar explica que por siglos se siguió una linea de investigación errónea, pues se consideraba a Juan Diego como un simple mortal que además de ignorante, era pobre; condición inoperante para ingresar al selecto grupo de Hacedores de Milagros y receptores irrestrictos de oraciones, promesas y juramentos . Estos descubrimientos acerca de la desconocida personalidad de Juan Diego, evitarán su eliminación de la lista de contendientes y mantendrán vivas las esperanzas de que auxilie a La Virgen de Guadalupe, pues con el estrambótico derrumbe de la economía mexicana se ha incrementado en exceso la demanda de auxilio y su atención para solventar los errores y abusos gubernamentales y cada dia se aleja más y más del nivel óptimo de eficiencia milagrosa, asi que el arribo de Juan Diego a la especialidad de generador de milagros permitira una más rápida recuperación financiera de la iglesia mexicana, el retorno de fieles con la elevación del nivél de credibilidad de un mayor número de mexicanos. La modernidad ha cimbrado hasta los sólidos cimientos de la iglesia, llevandola a exígir a sus representados que mejoren la atención al cliente, pues como lo manifesto abiertamente Juan Pablo II, santo que no funciona será irremisiblemente descontinuado.

Conclusiones.-

a) De ser canonizado Juan Diego, deberá ser postulado como Santo Patrón de los marchistas y andarines mexicanos. Por desgracia la postergación de su canonización evitó que el ya casi extinto gremio de Carteros lo adoptára como Patrón de su festividad el 12 de Noviembre.

b) Las declaraciones del Episcopado mexicano respecto a la imágen "Nueva de Juan Diego" son Xenofilas, irrespetuosas, burlonas y denigrantes para un pueblo que ha sido fiel a un culto importado y que ha considerado " al indíto del Tepeyac" como actor fundamental en los hechos milagrosos del Tepeyac y que pasará de ser un orgullo de raza, a ser uno más del infinito catálogo de Santos en revisión, pero con apariencia europea.

c) El mito Guadalupano de Extremadura España en su versión mexicana, ha dado las más satisfactorias muestras de rentabilidad tanto financiera como idelógica, amén de haber iniciado ya incursiones exitosas en el extranjero, como lo es el caso de Colombia y El Salvador donde ya existen sendos templos a "la Virgen Morena de América". Entonces porque hacer modificaciónes de última hora, que atentan contra la identificación con los habitantes originales de este continente?. Las fabulosas ganacias que genéra el culto Guadalupano serán ya insuficientes, como para poner a prueba la frágil certidumbre del mismo? Finalmente, si por más de 450 años la Iglesia Católica Mexicana ha realizado una feroz defensa de la veracidad del "Milagro de Las Rosas" como un hecho consumado; entonces como es posible que tengan que recurrir a explicaciones carentes inteligencia para adaptar "su verdad" cuando se realiza un análisis elemental y con la aplicación de un mínimo de Lógica se derrumban sus argumentos, tales como " El Lienzo pintados por manos divinas" ; la aparición de los 29 rayos de más en la aureóla y la desaparición de la corona de la virgen en diferentes periodos de su exhibición hasta el cambio de imágen de Juan Diego obligado para asegurar su santificación? Sin duda alguna, si existe algo que impida una nueva burla a la fé del pueblo mexicano......Sera un milagro !.