LOS SKOPTSI
Publicado en el DIARIO DE XALAPA, de Xalapa, Ver., el sábado 24 de junio de 1995 y en EXPRESIÓN MAGISTERIAL, suplemento del GRÁFICO de Xalapa, el viernes 1º de septiembre de 1995.
por Wenceslao VARGAS MÁRQUEZ.

La emasculación de los maridos infieles ha sentado sus reales en México después de que en otras partes del mundo esta medida punitiva ha redituado pingües ganancias a la moralidad familiar: en abril de 1995 un honorable compatriota acapulqueño perdió el pene a manos de su celosa mujer.
 
Médicos del gobierno se lo reimplantaron presurosa y éxitosamento: éxitosamente porque el órgano le funciona (según se sabe) mejor que antes; presurosamente porque urgía practicar una operación que quizá pronto se solicite en otras latitudes. Este sonriente ciudadano es un castrado a mansalva.
Otra es la historia de los eunucos voluntarios, de los que en los siglos XVII y XVIII se cercenaban el órgano viril para estar cerca de Dios (Liondi Bojii Skoptsi, Moscú, 1880, citado por Santiago Valenti Camp en Historia de las Sociedades Secretas, 1916).
Los skoptsi tenían células sobre todo en Rusia. En tiempos de Alejandro I (1777-1825, coronado en 1801), reclutaron adeptos en el ejército, entre los terratenientes y los funcionarios públicos. Ninguno de ellos comía carne porque la carne "es fruto del acoplamiento de dos sexos".
Varios párrafos de la Escritura invocaron los eunucos para jutificarse. En uno (Mateo 19:12) se distinguen tres tipos de eunucos, encomiándose a los terceros:
 
"Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre; y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres; y hay eunucos que se hicieron a sí mismos eunucos por causa del reino de los cielos; el que pueda ser capaz de eso, séalo".
 
A fines del siglo XIX empezaron a permitir que los adeptos tuvieran uno o dos hijos antes de amputarse, sana medida que los llevó a multiplicarse en Europa y América.
Bernhardt J. Hurwood (en La Tortura a través de los Siglos, 1968) afirma que los skoptsi construyeron "uno de los grupos cristianos más poderosos que existen...Cuando el movimiento comunista comenzó a tomar fuerza en Rusia, los skoptsi lo apoyaron ... [y] se infiltraron en todas las ramas del partido, [del gobierno y del politburó]. El ex-ministro Georgi Malenkov fue un skoptsi que fue castrado en su juventud... Lee Mortimer publicó una columna en el Daily News del 20 de agosto de 1953 mencionando por sus nombres a los skoptsi".
"Todavía es más inverosímil -añade Hurwood-, pero en apoyo de esta teoría encontramos las afirmaciones de T.L. Cummings Jr., excorresponsal en la Unión Soviética. Según él Malenkov se convirtió en algo así como el "inquisidor secreto de Stalin", suplantando con el tiempo a su amo "con aquella astucia de la que sólo son capaces los eunucos...El objetivo real de Malenkov era lograr que los skoptsi se apoderasen de Rusia enviando discretamente a Stalin a la tumba mediante un veneno desconocido. El plan se llevó a cabo con éxito y una vez en el poder, Malenkov dio a sus camaradas skoptsi los puestos más importantes del Kremlin".
Hurwood concluye su historia lanzando una pregunta ("¿Cómo fue que los comunistas castrados cayeron del poder?") y una afirmación que tiene una buena dosis de penoso insulto: "No es posible suponer que Nikita Khruschev y sus sucesores sean eunucos".
 
La historia de los skoptsi es más sorprendente si anotamos que sus miembros, perdón, sus integrantes, se autodenominaban usando una metáfora: blancas palomas.

Ni tanto, diría yo, porque reflexiono acerca de que si esa es la única manera de acercarse a Dios, la verdad, yo prefiero estar lejos.