| En 1935, Jorge Luis
Borges Acevedo, esciribó Historia Universal de la
Infamia. Los títulos de las narraciones implican
como en Chesterton- contradicciones intensas: Un asesino siempre tiene un interés
en el asesinato que comete, Bill Harrigan no. Su
biografía está contenida en El Asesino Desinteresado
Bill Harrigan. Un cuento se titula El Incivil
Maestro de Ceremonias Kotsuké no Suké. ¿Cómo un
acto tan civil y urbano dirigir una
ceremonia- lo efectúa un incivil maestro de ceremonias?.
Un impostor procura parecerse lo
más posible a la persona que quiere suplantar, pero no
es el caso de este impostor. Su vida está retratada en El
Impostor Inverosímil Tom Castro donde suplanta a un
joven que heredará una fortuna pero no le preocupan las
formas.
Un redentor no puede
ser inhumano, no puede ser atroz, por su propia
naturaleza de redentor, pero esto no es así en El
Atroz Redentor Lazarus Morell.
En Otras Inquisiciones, Borges
analiza a Oscar Wilde, a Nathaniel Hawthorne (con La
Letra Escarlata y un cuento donde el personaje
principal Wakefield- elabora el horror de
irse a vivir a dos calles de su casa desapareciendo por
años de la vista de su esposa, mientras él la acecha
todos los días, hasta que por fin ...), estudia a
Quevedo, a Cervantes (cierto personaje borgiano, Pierre
Menard, rehace el Quijote en el entendido
que no es lo mismo que plagiar), Walt Whitman (su
modelo juvenil de poeta), Chesterton, Herbert Geroge
Wells (un Julio Verne científico, según Wilde), a
Pascal.
Borges analiza a Kafka
y a precursores kafkianos como Herman Melville en el
cuento donde el ayudante de abogado, Bartleby, decide
desobedecer sistemáticamente, rutinariamente, las
órdenes de su jefe: Preferiría no hacerlo,
contesta siempre, incluso cuando lo despide el jefe y
aún más- cuando el jefe, derrotado decide salirse
él y cambiar de sede la oficina para que
finalmente ... Es una atmósfera que prefigura a Kafka en
La Metamorfosis, pero sobre todo, para mi gusto, a
El Proceso.
Le admira que en El
Paraíso de los Bandidos, de Chesterton, un banquero
es en realidad un ladrón; el bandido es realmente un
policía. En cierto cuento alguien usa una flecha como un
puñal; en otro un puñal es lanzado como una flecha.
Estudia a William
Beckford, especialmente un texto que me parece enredado y
que no logro terminar de leer: Vathek, de donde
Lovecraft se inspira para su Necronomicon.
Nos hace llegar las
reflexiones contenidas de John Donne en el Biathanatos
(siglo XVII) acerca del suicidio en general y,
sobre todo, el posible suicidio de Jesucristo. Subraya
que en Juan 10:18 Cristo dice Nadie
me quita la vida, yo la doy.
Nos hace llegar Borges El Idioma
Analítico (1664) de John Wilkins, donde se propone
un idioma artificial para uso universal, planteado mucho
antes que el artificial y relativamente exitoso esperanto
de Zamenhoff. Wilkins dividió el universo en 40
categorías, diferencias y especies. A cada categoría
asignó una sílaba de dos letras, a cada diferencia una
consonante y a cada especie una vocal. Por ejemplo: de,
quiere decir elemento; deb el primero de los
elementos, el fuego; deba, una porción del
elemento, una llama.
Falta examinar dice Borges-
un problema de imposible o difícil postergación: el
valor de la tabla cuadragesimal que es la base del
idioma. Esta tabla de triple entrada hace caer
fácilmente en contradicciones y ambigüedades. Por
ejemplo la belleza figura en la categoría
decimosexta; es un pez vivíparo, oblongo.
Este caos hace recordar
a Borges una afirmación atribuida a cierta milenaria
enciclopedia china: "Los animales se clasifican en
a) pertenecientes al emperador, b) embalsamados, c)
amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g)
perros sueltos, h) incluidos en esta clasificación, i)
que se agitan como locos, j) innumerables, k) dibujados
con un pincel finísimo de pelo de camello, l) etcétera,
m) que acaban de romper el jarrón, n) que de lejos
parecen moscas".
Borges recuenta las
veces en que la humanidad (Jenófanes de Colofón,
Parménides, Pascal) ha afirmado que la divinidad
es una esfera infinita cuyo centro está en todas
partes, y su circunferencia en ninguna.
Yo me atrevo a una paráfrasis:
En la literatura, Borges es una esfera
que está en todas partes y su circunferencia en ninguna.
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