| Algunos cantantes
mencionan en sus canciones a otros cantantes: En una canción propia el cantante Leonardo
Favio confiesa que a él como cantante- en realidad
le gusta como canta Leo Dan.
En otra canción, Sandro (¿o Palito
Ortega?) no sabe si anoche se sintió romántico a causa
del claro de luna o del disco de Roberto Carlos. Los
escritores escriben y los lectores leen, pero a veces
también leen los personajes de la literatura, poseen una
biblioteca y -a veces- un asesor literario.
Una de las bibliotecas más famosas y
que acaba parcialmente destinada al fuego es la que
provocó la locura de don Quijote de la Mancha. Su
contenido y su abrasante destino están detallados en el
capítulo 6 de la primera parte (año 1605) del libro de
Cervantes. Una curiosidad hay que comentar respecto de El
Quijote, la de que es un libro que se contiene a si mismo
o que es incapaz de contenerse a sí mismo, ¿o cómo
decirlo si se pone uno filosófico?
Me explico: En la parte segunda del
Quijote algunos personajes comentan y leen la primera
parte del Quijote. ¿Cómo puede ser eso? Esta es una
consideración que el matemático George Cantor recién
hace un siglo describió en el único tema de
matemáticas que les encanta a los preparatorianos y
secundarianos: la teoría de conjuntos.
Más de cuatro críticos dicen que esa
técnica literaria se debe a Umberto Eco o a James Joyce
o a Julio Cortázar (recuérdese de este argentino el
cuento Continuidad en los Parques, cuento donde se
narra la actividad de un hombre que está sobre un
sillón leyendo una novela en la que hay un hombre sobre
un sillón leyendo una novela) pero esa ingeniosa
modalidad data de al menos cuatro siglos atrás.
La biblioteca de don Quijote contuvo
hasta su incineración, entre otros, los siguientes
libros: Amadís de Grecia, Los Cuatro de
Amadís de Gaula, Espejo de Caballerías, El
Caballero Platir, Florismarte de Hircania, Tirante
el Blanco, La Diana de Jorge de Montemayor, Los
Diez Libros de Fortuna de Amor de Antonio de Lofraso,
La Araucana de Alonso de Ercilla, La Austriada
de Juan Rufo, El Monserrate de Cristóbal de
Virués, y ¡ojo! La Galatea de Miguel de
Cervantes ¡en el Quijote que es un libro de Miguel de
Cervantes!. En la segunda parte del libro (1615) el hijo
de Sansón Carrasco le muestra a Sancho Panza ¡la
primera parte del Quijote!. Cervantes recurre también a
usar un autor apócrifo como Cide Hamete Benegeli como
presunto autor del libro cervantino al más puro estilo
de Jorge Luis Borges (¿o Borges al estilo de
Cervantes?).
Herbert George Wells, en Los
Primeros Hombres en la Luna, escribe que Cavor se
lleva al viaje lunar las Obras Completas de William
Shakespeare. De cualquier manera Herbert George Wells
duda, en labios de Bedford, de que sean numerosas las
personas que han leído a Shakespeare. En la misma obra
de Wells, cuando Bedford pregunta si ciertos aspectos
técnicos del viaje se desarrollarán como en el Viaje
a la Luna de Julio Verne, se contesta él mismo
diciendo que Cavor no era lector de fantasías.
Dostoevski, en Los Hermanos
Karamazov, critica ciertas novelitas de Gogol (Las
Veladas en la quinta Dikaneka) que le parecen -en voz
de Smerdiakov- puras mentiras por lo que las califica de
despreciables. Ante este escepticismo,
Teodoro Karamazov le da entonces a Smerdiakov la Historia
Universal de Smaragdov. Además Dostoevski, en la
misma obra de Los Hermanos Karamazov, elogia
reiterada y profundamente a Schiller.
Pero el mejor ejemplo de persona
despreciable soy yo que me dedico a fastidiar a mis
contemporáneos con estas comparaciones bibliotecarias de
gente que ya murió o en el colmo de la burla- de
gente que ni siquiera existió.
|