A SANGRE FRÍA.
Por Wenceslao Vargas Márquez
Publicado en el Diario POLÍTICA el martes 9 de enero de 2001

A algunos nos parece que todo asesinato es una obra de arte. De los millones y millones cometidos a lo largo de la historia de la humanidad muchísmos de ellos han sido incorporados a la literatura universal porque a ciertos autores les han parecido encantadores y dignos de perpetuarse en la memoria colectiva.

Recordemos el inicial, que es la muerte de Abel y ha quedado registrado en el Génesis. En Éxodo el nombre de Moisés se escribe después de un homicidio cometido por el propio Moisés en la persona de un egipcio. En el Nuevo Testamento se narra una muerte Redentora que es el asesinato colectivo cometido contra Jesús el Cristo. El escritor ingés Thomas de Quincey se enamoró tanto de ciertos crímenes que llegó a escribir un libro muy famoso titulado El Asesinato considerado como una de las Bellas Artes de recomendable lectura. Francisco Villa se lanzó a la Historia después de asesinar y su biografía de bandolero sentimental fue agonía y éxtasis de los revolucionarios hasta antes del dos de julio de 2000. El licenciado Donaldo Colosio fue un burócrata mediano y al momento de su muerte se encontraba sin trabajo, pero su violento homicidio en marzo de 1994, lo lanzó a la Historia (con mayúsculas).

Con el asesinato (1892) de los estadounidenses esposos Borden cometidos por su hija (Lizzie Borden took an ax ...), según ciertos criminólogos, nos encontramos al más encantador, digámoslo con elegancia, de los cometidos "entre particulares", por distinguirlos de los abundantes asesinatos cometidos contra hombres públicos (contra César, contra Lincoln, contra Obregón, contra un regidor suplente en mi pueblo que es Las Choapas).

El adulterio, además del asesinato o el suicidio, ha hecho surgir novelas memorables: Ana Karenina de Tolstoi, Rojo y Negro de Stendhal, El Amante de Lady Chatterley de Lawrence, Servidumbre Humana de Somerset Maugham (es patológico el deseo de Philip de ser humillado por Mildred. En cierto momento, ambos aspiran al suicidio o al homicidio), Romeo y Julieta de Shakespeare (obra bonita porque los muchachos se matan. Los une el amor y la muerte dicen los cursis). Fausto de Goethe es, digamos, una muerte en vida (frase de mi abuela, qepd), por la inquietante relación de Fausto con Mefistófeles. En Los Tres Mosqueteros de Dumás las novias de los mosqueteros son mujeres casadas lo que quiere decir que yo me quedo con el adulterio y la muerte como leit motiv y dejo a otros lectores la aventura de los diamantes que Artagnan rescatará en Inglaterra. Matar a la mujer a la que uno ama desesperadamente es el tema central de la violenta noveleta El Túnel de Ernesto Sábato.

Nunca un crimen ha sido, digámoslo sin elegancia, nunca ha sido tan comercial, como el que dio origen a la novela A Sangre Fría del escritor homosexual norteamericano Truman Capote. Capote había escrito obras regulares, pero un buen día tropezó con crimen cualquiera en el que dos hombres cualesquiera asesinan a cuatro cualesquiera miembros de una familia de tantas. Capote se enamora de este crimen, de un crimen más de los tantos que abundan, cometido en noviembre de 1959 contra los Clutter (los padres, un hija y un hijo adolescentes). Capote hace una obre de arte de estos hechos triviales (por lo recurrentes) hallados al azar en un periódico.

In Cold Blood es la obra maestra de Capote, dicen los especialistas. Quedó hechizado por el crimen y por los criminales y detalló abundantes discusiones (Éxodo 20:13, Génesis 9:6) acerca del asesinato y la pena de muerte. Capote reconstruye minuciosamente los hechos, los motivos del crimen, la ejecución del crimen, la huída a México de los matones Hickock y Smith, el desenlace, y hace saltar a la Historia a los criminales más que a la asesinada familia Clutter. ¡Alabado sea el Señor!.

Al fin, después de una batalla judicial, se fijó la fecha de la ejecución de los asesinos para las dos de la madrugada del 14 de abril de 1965. Capote termina la novela con la anticlimática visita al cementerio por parte de unos amigos de los adolescentes muertos. Si yo hubiese sido asesor literario de Truman Capote, le habría corregido el estilo dejando para el final el siguiente párrafo que habla de la tranquilidad de uno de los asesinos ante la muerte y en alusión a que sería ejecutado en la madrugada: "-Ese Hickock tiene buen sentido del humor. Me contaron que hará una hora, uno de los guardias le dijo: Esta debe ser la noche más larga de toda tu vida’. Y Hickock va, se ríe y contesta:No, es la noche más corta’." Todo asesinato es una obra de arte a la que sólo le falta el escritor.


POSDATA DE ABRIL DE 2001:
¿POR QUÉ ES GENIAL CRIMEN Y CASTIGO DE DOSTOEVSKI?
ES GENIAL PORQUE NARRA LA HISTORIA DE UN DOBLE CRIMEN.
¿POR QUÉ ES GENIAL LA MUERTE DE IVÁN ILICH DE TOLSTOI?
ES GENIAL PORQUE NARRA LA LENTA MUERTE DE IVÁN ILICH.