Masonería

Matemáticas

Literatura

Cuentos


LA ILUSION DE LOS SENTIDOS
Wenceslao VARGAS MÁRQUEZ
Con el título de 'Miranda' éste cuento apareció el sábado 7 de diciembre de 1991
en 'BERELELE' No.7, suplemento cultural del diario El Liberal, de Coatzacoalcos, Ver.

miranda mira sin mirar y se pregunta si la fotografía a colores que está frente a sus ojos secos es o no un recuerdo imborrable

miranda es en esa actitud una mujer que pregunta por nosotros después de una semana de viernes a viernes: sus caras están frente a frente: la fotografía está de espaldas a su inteligencia: el mundo está detrás de ella y frente a ella está la fotografía por la cual se pregunta.

miranda no sabe a ciencia cierta si somos tú y yo: mira redondamente los colores y los colores brillan y se apagan después de llover viernes a viernes

miranda es en esa actitud una mujer que responde a todas las preguntas que ella misma se hace y se contesta su mirada se concentra en el cuadro de la fotografía donde un hombre abraza a una mujer y mira al hombre pero mira sobre todo a la mujer contempla de una manera especial a la mujer y la mujer de la fotografía sonríe vestida de la cintura para arriba con una camisa azul de hombre y el hombre está desnudo de la cintura para arriba

miranda mira al hombre que la mira si ver desde la fotografía y vuelve a preguntarse si soy sin lugar a dudas yo si eres sin lugar a dudas tú o todo es ilusión de los sentidos después de que llovió viernes a viernes lo que miranda vio desde el primer instante en que se puso de pie frente a la fotografía fue el agua de la laguna que nos rodeaba la comparación es triste: como un pulpo

miranda hace por el contrario no tristes sino alegres comparaciones entre los dos diferentes matices de piel y propone y desecha razones para justificar tu ausencia o para justificar la presencia de la lluvia o para justificar esa posible enfermedad tuya: cualquiera de las tres viernes a viernes

miranda en esa celosa actitud no es una mujer sino un animal en celo y su duda de animal en celo se confirma por sus lágrimas de animal en celo que brotan y caen al agua de la fotografía cuando comienza a proponer nombres para ti y para mí

miranda contempla el universo debajo del agua acumulada en al fotografía: adivina por debajo del agua: compara nuestros cuerpos abrazados debajo del agua con otros cuerpos abrazados debajo del agua y tú y yo debajo del agua tenemos mantenemos contenemos una posición inconfesable

miranda es una mujer: ella no es como tú y como yo pudiésemos pensar un satélite de urano un satélite ni frente a ti ni frente a mi ni frente a la ventana ni frente al agua de la lluvia ni frente a la fotografía

miranda es en esa actitud una mujer que lo imagina: si quiere puede darle vuelta a la fotografía y palpar tocar sentir rozar sentir tocar palpar sacando la mano húmeda que tú estás penetrada y te abrazas de mí con tus innumerables brazos la comparación es triste: como un pulpo: con tus piernas blancas de animal en celo rodeando mis caderas

miranda si no puede resistir la tentación de investigar e investiga el reverso blanco de la fotografía puede probar comprobar aprobar que sí eres tú que sí soy yo que sí somos tú y yo cometiendo un acto primitivo y que no es el agua de la laguna sino el agua de las lágrimas de miranda de viernes a viernes

miranda es en esa hipotética actitud una mujer enfurecida que ya no te ve que ya no nos ve a través de la fotografía sino a través de un automóvil en movimiento desde una carretera en movimiento desde una curva en movimiento sino a través de un cristal oscuro sino a través de una ventana verde sino a través de una enfermedad supuesta que te ha obligado a guardar cama de viernes a viernes sino a través del compromiso de devolverme una máquina científica sino a través de pactar en el reencuentro una solemne despedida para ya nunca herirte

miranda es una mujer que nos contempla en el agua a través de una ventana de una fotografía: no importa: en la que tú y yo estamos de pies consumando un acto antiguo interrumpiendo un acto antiguo la línea que está más cerca del mundo es miranda: después de miranda está el aire: después del aire está la ventana o la fotografía: no importa: cualquiera de las dos está húmeda con la humedad del acto primitivo

detrás de ti y de mí pero en el mismo plano: eso es lo que miranda no comprende: está la línea verde de los árboles está la línea del borroso olvido está el odioso fin del mundo está el éxtasis está la húmeda comisión del acto están tus blancas piernas rodeando mis caderas estás penetrada y quieta disfrutando del agua de la cintura para abajo disfrutando de mí de la cintura para abajo mientras llega el momento del reencuentro

miranda se ha dado cuenta que somos tú y yo complementarios tú estás desnuda de la cintura para abajo yo estoy desnudo de la cintura para arriba tú estás vestida con mi camisa azul de hombre de la cintura para arriba yo estoy vestido de la cintura para abajo y tú y yo necesitamos de ti y de mí para complementarnos ante esta desnudez complementaria: el hombre de la fotografía te abraza y ríes: la mujer de la fotografía se ríe y me abraza

alguien puede pensar que miranda es una sonrisa: que miranda es una mujer que nos ve desde la arena o desde la ventana o desde el automóvil en reposo o desde la playa en movimiento o desde una cámara fotográfica pero no

alguien más puede pensar que miranda es un satélite lejano estacionado no en movimiento sino en reposo como el reposo del automóvil en la arena: del automóvil donde empezó nuestra desnudez complementaria por mitades como tu pecho sino en reposo como tú y como yo de pie en el agua pero tampoco

alguien puede decir que miranda no es nada que miranda es algo que no puede tener nombre que olvidarme de viernes a viernes es un olvido que no puede tener nombre que olvidarte de mí de viernes a viernes es un olvido que no puede tener madre pero menos

podrán decir también que miranda misma es el olvido o el odio o la impotencia o es otro amor que toca la puerta o simplemente que miranda es simplemente una mujer que simplemente no nos mira pero jamás

va a haber quien piense que miranda es el deseo de verte o es el deseo de que ya aparezcas o es el deseo sexual o es el deseo de morir o el deseo de fingir o es el deseo de olvidar de mandar todo al diablo pero nunca

sospecharán que miranda es el deseo de asesinarte a causa de tu olvido: de asesinarte a causa de la supuesta enfermedad que te ha obligado a olvidarme y guardar cama de viernes a viernes: de asesinarte porque me has dejado solo pero olvídalo

o se puede pensar que miranda no soy que miranda no eres que miranda no somos o se puede pensar entre sollozos que miranda soy yo que te suplica que te busca que te pide que te llora que te ama pero cállate

lo que de pronto piensa el hombre que está sumergido en el agua es que no tiene caso rondar tu casa en movimiento desde una calle en movimiento desde una curva en movimiento pero ámame

lo que de pronto piensa la mujer que está sumergida en el agua que está quieta detrás de la ventana verde mirando el automóvil en movimiento sobre la calle sobre la curva sobre la glorieta es que no puede ser no puede ser no puede ser y lo mismo piensa el hombre pero búscame

luego la fotografía es desplazada hacia arriba hacia abajo es deslizada hacia los lados es tapada con una mano la mano se humedece: es rota con una sola rabia es arrojada con una sola con una sola rabia: con un solo con un solo movimiento inconfesable pero extínguete

y miranda y el hombre y la mujer contemplan entre sollozos los pedazos pero escúchame:

miranda es mi tristeza hoy que miro la fotografía de la laguna: hoy que despedazo la fotografía en la que detuvimos un instante un brevísimo instante de un estúpido e incorregible amor

miranda es mi tristeza hoy que miro desde un automóvil en movimiento desde una carretera en movimiento desde una glorieta en movimiento la ventana verde que te cubre y te separa de mí

miranda no es un satélite de urano miranda no es un satélite en reposo miranda es mi tristeza hoy después de no verte de viernes a viernes: miranda tristísima comparación es ésta lluvia

miranda mira sin mirar y se pregunta si la fotografía despedazada que está frente a sus ojos húmedos es o no un recuerdo imborrable